La virtualización tradicional se enfrenta a un punto de inflexión. El aumento de los costes operativos, la necesidad de acelerar la innovación y la convivencia entre aplicaciones heredadas y nuevos desarrollos cloud native están llevando a muchas organizaciones a replantear su estrategia de infraestructura. Esta fue una de las principales conclusiones de una sesión online organizada por Computing en colaboración con Red Hat y Everpure, en el que expertos de ambas compañías analizaron cómo está evolucionando el mercado y qué papel desempeñan tecnologías como Kubernetes y la combinación entre OpenShift y Portworx en este nuevo escenario.
Durante la sesión, los ponentes coincidieron en que el reto ya no consiste únicamente en sustituir una plataforma de virtualización por otra, sino en construir entornos capaces de gestionar de forma unificada máquinas virtuales y contenedores, facilitando una modernización progresiva y reduciendo la dependencia de arquitecturas propietarias. También se abordaron aspectos como la planificación de las migraciones, la continuidad del negocio, la automatización de la infraestructura y la gestión del dato, además de compartir experiencias de clientes que ya han iniciado este proceso de transformación y los resultados obtenidos, según explicaron los propios responsables de ambas compañías, entre los que se encontraban Adela de Toledo, country manager de Everpure y Richard Chun, Director Tech Sales de Red Hat.




