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Fraunhofer presenta el ordenador cuántico más potente de Europa

En la presentación han asistido la canciller alemana Angela Merkel y el CEO de IBM, Arvind Krishna.

La mayor organización europea de investigación orientada a las aplicaciones, Fraunhofer-Gesellschaft, con sede en Ehningen, una ciudad alemana situada a media hora en coche de Stuttgart, ha recibido un paquete especial procedente del extranjero. En su interior se encuentra el IBM Quantum System One, el primer ordenador cuántico del mundo, que hasta ahora sólo existía en los centros de datos de IBM en Nueva York.

La Fraunhofer-Gesellschaft apuesta por que el Quantum System One allane el camino a futuras aplicaciones industriales de esta nueva forma de computación. También debería dar lugar a una mayor investigación y ayudar a desarrollar una fuerza de trabajo global preparada para la informática cuántica.

Es el primer paso para que la tecnología de computación cuántica de IBM se amplíe hacia su aplicación comercial. En julio, un ordenador cuántico en Japón se unirá a su primo de Fraunhofer y en un futuro no muy lejano también habrá uno instalado en la Clínica Cleveland de Ohio.

“La computación cuántica abre nuevas posibilidades para la industria y la sociedad", afirma Hannah Venzl, coordinadora de la Red de Competencia Fraunhofer de Computación Cuántica.“Con mayor rapidez se podrían desarrollar fármacos y vacunas, mejorar los modelos climáticos, optimizar los sistemas de logística y transporte o hacer mejores simulaciones de nuevos materiales. Para que todo esto ocurra, para dar forma al rápido desarrollo de la computación cuántica, necesitamos crear experiencia en Europa”.

En total, la financiación pública de las tecnologías cuánticas a nivel mundial ha alcanzado ya unos 22.000 millones de dólares

El desarrollo de conocimiento es vital para crear una industria cuántica. Esperamos que dentro de una década podamos alcanzar una «ventaja cuántica, es decir, el momento en que los ordenadores cuánticos proporcionen soluciones más precisas y computacionalmente más baratas o incluso nos permitan calcular soluciones a problemas que hoy no podemos hacer. Cuando eso ocurra, es probable que estas máquinas cambien el mundo. Pero el mundo tiene que estar preparado para ellas, con un talento capacitado, creativo y orientado a los resultados.

Ese es nuestro futuro cuántico, y con estas máquinas que empiezan a aparecer en todo el mundo, puede que estemos más cerca de lo que se piensa.

La escasez de talento cuántico

La nueva incorporación de Fraunhofer es de color negro espejo y brillante. Detrás de las gigantescas puertas de la máquina, hechas del mismo cristal que protege la Mona Lisa en el Louvre, hay una estructura en forma de cilindro. En su interior se encuentra el procesador Falcon de 27 qubits de IBM, el procesador cuántico más avanzado realizado por  IBM con lo mejor de las tecnologías cuánticas, que permite largos tiempos de conexión y operaciones precisas, de unos 10-20 vatios de precisión. Los qubits tienen que estar tan protegidos que se encuentran a temperaturas más frías que en el espacio exterior.

Aunque Fraunhofer es hasta ahora el único lugar fuera de Estados Unidos que cuenta con un IBM Quantum System One, el interés por las tecnologías cuánticas no ha dejado de crecer en la última década. Casi todos los continentes cuentan ya con empresas de computación cuántica y muchos gigantes tecnológicos, además de IBM, están avanzando en este campo. En total, la financiación pública de las tecnologías cuánticas a nivel mundial ha alcanzado ya unos 22.000 millones de dólares.

Computing 816