InformesMercado TI

El Cesga computa con Finis Terrae

Un superordenador por valor de 60 millones.

El Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga), institución participada por la Xunta de Galicia y el CSIC que presta servicios de cálculo intensivo a las comunidades investigadoras gallegas, al CSIC y a empresas e instituciones, instalará en el último trimestre de este mismo año una nueva infraestructura de computación científica de altas prestaciones que le permitirá abordar proyectos de investigación difícilmente realizables hoy en nuestro país, reduciendo de modo considerable los tiempos de ejecución de las aplicaciones actuales.

Bautizado como Finis Terrae, el nuevo supercomputador de memoria compartida, que surge de la colaboración entre el Cesga, HP e Intel, permitirá afrontar los futuros desafíos que exige la investigación, aportando una potencia de cálculo y almacenamiento (dispondrá de un sistema jerárquico de `storage´ de 390.000 GB en disco y un Petabyte en librería robotizada de cintas) que le convertirán en un referente mundial en el ámbito de la e-Ciencia y no sólo para España sino también para el resto de países europeos e incluso del mundo, con cuyos centros de investigación se establecerán convenios de colaboración para desarrollar proyectos de I+D+i de alto perfil científico.

Desde el punto de vista tecnológico, Finis Terrae, que correrá sobre software libre como Linux, Lustre, Globus, estará conformado por 142 nodos con 16 núcleos de procesadores Intel Itanium 2 de 64 bits y 128 GB de memoria cada uno. Además contará con dos nodos de 128 núcleos de procesadores cada uno (con 384 GB de memoria y con 1.024 GB). En total, el futuro superordenador, que ocupará 140 metros cuadrados y pesará 33.500 Kilogramos, contará con una arquitectura de memoria compartida de más de 19.000 GB (Gigabytes), 2.500 núcleos de procesador Itanium 2 (16 TFlops), una red de interconexión de alto rendimiento entre nodos Infiniband, y líneas con el exterior de 10 Gbps.


El valor del equipamiento a instalar, que será sufragado en cuantías que no han sido desveladas por cada uno de sus tres promotores, supera los 60 millones de euros. Javier García Tobio, director del Cesga, explicó que mientras que “el Cesga se encargará de ceder los edificios y otras infraestructuras, operación y gestión, mantenimiento de primer nivel y coordinación de los proyectos de I+D+i; Intel contribuirá con sus procesadores, herramientas de software, y HP aportará el superordenador y su software y mantenimiento”; además ambas firmas privadas intervendrán en proyectos de I+D+i, formarán equipos en sus tecnologías y participarán en la buena marcha del constituido centro de referencia internacional HPC de HP-Intel en el Cesga. En definitiva, los nuevos socios han mostrado su interés común por desarrollar proyectos en áreas como el desarrollo de aplicaciones científicas y software específico para sistemas de memoria compartida (SMP), diseño de nuevas arquitecturas de computación y adaptación de aplicaciones científicas de software libre a entornos de memoria compartida en áreas tan dispares como la ingeniería, física, química, biomedicina y ciencias de la salud, astrofísica, meteorología y climatología. El centro de referencia participará en la realización de benchmarks de aplicaciones y beta test de nuevos desarrollos.

García Tobio explicó que Finis Terrae “multiplicará por ocho la capacidad de las actuales infraestructuras del Cesga, que pasarán de realizar 2 billones de operaciones en coma flotante por segundo a 16 billones”. Refiriéndose a las diferencias de Finis Terrae con Marenostrum (el cual supera los 42 billones de operaciones en coma flotante por segundo), el director general del Cesga indicó que “el primero multiplica por dos la memoria del ingenio de Cataluña (que tiene 9 Terabytes), con más de 2.000 procesadores menos (4.812 Marenostrum y 2.500 Finis Terrae)”.

Salustiano Mato, presidente del Cesga y director general de I+D+i de la Xunta de Galicia, quiso remarcar que esta iniciativa “no significa sólo la compra de un superordenador, sino de una colaboración de largo alcance en la que las partes se comprometen a realizar actividades de investigación y formación que fomenten la creación de proyectos que aporten a la sociedad en su conjunto un importante bienestar”. Por su parte, Salvador Ordóñez, secretario de Estado de Educación e Investigación del Ministerio de Educación y Ciencia, recordó que la agenda de

</em>Fernando Blanco, conselleiro de Innovación e Industria, señaló, a su vez, que <em>“en 2006 Galicia destinará a I+D+i 130 millones de euros”</em>, lo que, desde su perspectiva <em>“es todavía insuficiente”</em>, mientras que Carlos Martínez, presidente del CSIC, aseguraba que <em>“esta iniciativa, que facilitará principalmente la actividad de la comunidad científica, contribuirá a hacer de España un país dueño de su futuro”. </em>

<br />

Computing 816