OpiniónMercado TI

La tecnología como impulsora del crecimiento económico sostenible

Por Ricardo Labarga, Director General de Dell Technologies en España.

Ricardo Labarga, Director General de Dell Technologies en España.
Ricardo Labarga, Director General de Dell Technologies en España.

La Covid-19 ha presentado al mundo una serie de desafíos sin precedentes. La tecnología ha resultado crucial para continuar con la vida laboral y social en una situación excepcional. Ahora que ha pasado lo peor de la pandemia es el momento de emerger como sociedad global y avanzar hacia una recuperación sostenible impulsada por la tecnología.

Si bien las perspectivas de recuperación económica están mejorando, el progreso a nivel mundial sigue siendo desigual y depende en gran medida del despliegue de campañas de vacunación efectivas, así como de paquetes de estímulos gubernamentales. Estados Unidos y Corea tardaron solo 18 meses en alcanzar los niveles de renta per cápita prepandémicos, mientras que gran parte de Europa estaba en camino de recuperarse a finales del pasado año o principios de 2022. En otras regiones, la recuperación es más lenta. Según el Banco de España, la economía española recobrará sus niveles prepandemia a mediados de 2022, medio año más tarde que la zona euro.

Colaboración para una recuperación económica global

A medida que el progreso continúa en gran parte del mundo, garantizar que la recuperación beneficie a todos y en todas partes es fundamental para que sea verdaderamente sostenible. Para ello hay que seguir enfocándose en soluciones sostenibles, impulsadas por la tecnología y centradas en el ser humano, que ayuden a cerrar las brechas socioeconómicas.

La colaboración es un factor esencial para garantizar que todos se beneficien del progreso sostenible

A nivel mundial, los gobiernos han allanado el camino para la recuperación invirtiendo en gastos de estímulo. El siguiente paso para la recuperación es garantizar que estos fondos se utilicen al máximo para que nuestra forma de vivir, aprender y trabajar sea lo más ecológica, global y digital posible.

La tecnología ya ha demostrado su potencial para el progreso social durante la pandemia, manteniendo a los ciudadanos conectados, impulsando la investigación de vacunas, mejorando la atención médica y manteniendo la educación en los momentos más complicados. Pero a medida que entramos en una nueva etapa, coincidiendo con la revolución tecnológica de la explosión del big data y las velocidades 5G, la tecnología digital tendrá una importancia todavía mayor.

La tecnología y la innovación nos llevan a una nueva era

La tecnología sustenta nuestra capacidad de recuperación, reforzando todo tipo de negocios con capacidades remotas, proporcionando información en tiempo real en todos los sectores y permitiendo transformaciones digitales más impactantes. En un futuro cercano, la tecnología nos llevará un paso más allá, ayudándonos a reinventar la forma en que vivimos, cómo nos conectamos y nos mantenemos saludables. Transformará la relación entre ciudadanos y gobiernos, personalizará el aprendizaje combinado en las escuelas y pondrá a los pacientes en el centro de sus planes de atención. Las empresas ofrecerán servicios que son verdaderamente innovadores, brindando a los consumidores experiencias que aún no saben que desean gracias a las nuevas velocidades 5G, información basada en inteligencia artificial y capacidades de computación edge.

Cómo afrontar los desafíos de los datos Los desafíos en curso acechan a las economías de todo el mundo mientras que las organizaciones afrontan sus propias paradojas de datos, a medida que la escala de datos se dispara. Esto es solo una muestra de lo que vendrá en la era de los zettabytes. Para resolver estos desafíos hay que aprovechar las oportunidades que presenta lo que llamamos cuarta revolución industrial. En este contexto, la colaboración es un factor esencial para garantizar que todos se beneficien del progreso sostenible. En definitiva, los desafíos de esta nueva era no pueden lograrse de forma aislada y sin la estrecha colaboración que ya está en marcha entre gobiernos y organizaciones clave. Y la tecnología se convertirá en el vehículo para conseguirlo.

Artículo originalmente publicado en el Anuario Computing 2022

Computing 813