En un momento donde el 80% de los directivos sitúa la experiencia de usuario como su prioridad máxima, el informe revela una realidad compleja: las empresas conocen los objetivos (IA, personalización, agilidad), pero se enfrentan a un “techo de cristal” técnico impuesto por sistemas heredados y silos de datos.
En este sentido, la competitividad futura no se medirá por la capacidad de implementar herramientas aisladas, sino por la orquestación de ecosistemas digitales. A través de la visión de líderes en tecnología e innovación, este informe disecciona los desafíos operativos y las palancas tecnológicas que permitirán a las empresas españolas escalar de la eficiencia táctica a la disrupción estratégica en este 2026.
