NoticiasAnalytics

El futuro está escrito en un algoritmo

La inteligencia define nuevos modelos de negocio.

La inteligencia artificial es el centro de los mensajes tecnológicos y corporativos, el nuevo estribillo de la estrategia digital. Las máquinas están aprendiendo el comportamiento de los consumidores y usuarios, adelantándose a sus aspiraciones, para hacerles la vida más fácil y permitirles acceder a un mundo de innovación sin fronteras.

Una carrera que han emprendido todos los fabricantes sin distinción, agregando el oxímoron ‘inteligencia artificial’ a su argumentario de negocio. Pero inteligencia artificial es más que una cantinela, es la gran revolución que la tecnología nos tenía reservada, el incesante desarrollo y que está dando vueltas a los negocios como si fuera un calcetín. Crecen los proyectos en torno suyo, y son muchas las empresas que han reforzado su cartera adquiriendo compañías y startups punteras en este ámbito. Es una ola que va alcanzando todas las áreas de actividad. Los proveedores velan armas para presentar sus nuevas criaturas con el apellido IA incrustado en la marca. Todos quieren salir en la foto de la inteligencia artificial, en albores de una tecnología que lleva probándose más de dos décadas pero que no hace tanto que ha aterrizado en los procesos corporativos en plena explosión de los datos.

PwC estima que las repercusiones de la IA en el mercado laboral español serán muy livianas a principios de la década de 2020

¿Todo es inteligencia artificial?

Cuando todos los agentes de un ecosistema se aferran a una misma bandera surgen dudas razonables sobre si todos venden lo mismo, o si hay más humo que leña en según qué caso. Algunas empresas categorizan en torno a la IA, pero ¿qué nivel de madurez tienen estas propuestas? Felipe García, alías Knowdler, un especialista en sistemas expertos en los noventa y en la actualidad creador de una aplicación de recomendación para Amazon, cree que es prematuro hablar de inteligencia artificial en sentido estricto. “Me considero muy purista, hay gente que cree que inteligencia artificial y machine learning son la misma cosa. Para mí, no hay IA si no hay una meta. Mi herramienta es una IA en ciernes y le quedan dos años para fijar las metas y saber que el sistema va correctamente orientado”.

Acceda al contenido completo en el número 768 de Computing a través del Kiosko BPS.

Computing 768