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Blockchain: el libro mayor de la transformación digital

Olga Ramírez, directora de Desarrollo Corporativo, Calidad y Marcom de Fibernet

La transformación digital habilita el uso de conceptos desarrollados intrínsecamente en el sector financiero, como Blockchain, hacia la innovación en nuevos modelos de negocio. Como toda nueva tecnología es difícil prever su alcance y consistencia, si bien hay numerosos estudios alrededor de este tema con cifras prometedoras. Lo que sí tenemos claro es que uno de sus mayores pilares está en la confianza. Blockchain es una tecnología que permite la transferencia de datos digitales con una codificación muy sofisticada y de una manera completamente segura.

Su origen situado en el Bitcoin permite que los registros digitales compartidos por las partes que los originan y reciben no puedan ser borrados, ni modificados unilateralmente, lo que otorga al sistema confianza y agilidad operativa. Los beneficios son claros: facilidad de uso, disminución de costes, eliminación de intermediarios, agilidad de procesos y nuevas operativas que aún ni somos capaces de imaginar. Todo ello basado en la confianza que otorga un sistema que se dice seguro y fiable, como es la combinación de la tecnología Peer-to-Peer en la que se sustenta BitTorrent en combinación con la criptografía de clave pública. Si tiene algo bueno el Blockchain es que las empresas que se plantean su uso no lo hacen para continuar como hasta ese momento. Es decir, innovación, transformación digital y Blockchain están intrínsecamente ligados.

Es decir, innovación, transformación digital y Blockchain están intrínsecamente ligados

Otra ventaja es que la forma de operar es colaborativa, lo que implica el desarrollo de nuevos modelos de negocio de los que ya existen claros casos de éxito, muchos de ellos centrados en el sector financiero. No ha sido necesario mucho tiempo para que nos demos cuenta del potencial que tiene el Blockchain y la cantidad de aplicaciones y soluciones que permite en otras áreas. La creatividad de las empresas se multiplica ya que los integrantes se ven implicados en un sistema interactivo, que les permite desarrollar nuevas operativas más ágiles y económicas, a la vez que seguras. Un uso bancario es el uso de Blockchain para tener un registro interbancario compartido y gestionado de forma común. Esto podría ahorrar un alto porcentaje en costes de infraestructura.

Un ejemplo en el sector sanitario que figura en el estudio elaborado por el Institute for Business Value de IBM, es el hecho de que todos los informes de los pacientes se pudiesen almacenar en Blockchain, aumentando la calidad, fiabilidad y coordinación, la reducción de costes y en general una mejor y más directa asistencia al paciente. También gracias al Blockchain se podrían eliminar los árbitros en las transacciones online, en servicios de alquiler de coches, compra de billetes, etc., gracias a lo que se ha dado en denominar Smart Contract. O también la realización de micropagos evitando las comisiones de los intermediarios. O bien el uso para trazabilidad y procedencia de productos (alimentos, medicamentos, objetos de valor…). Por ejemplo, Microsoft lo está explorando para identidad de personas en países subdesarrollados. En lo que compete a la Administración Pública podrá evolucionar sus servicios en asuntos como el voto electrónico gracias a un sistema criptográfico por ahora seguro. Sin embargo, Blockchain no está exento de riesgos y desafíos pendientes de resolución, como el caso de que consume muchísima electricidad, algo que a nuestro planeta no le viene nada bien. O el hecho de ser una tecnología en proceso de regulación y por lo tanto que puede acarrear problemas futuros de adopción.

Esta es la magia de la tecnología, este es el tipo de revoluciones al que la tecnología nos tiene acostumbrados a lo largo de su historia. Los usuarios aprendemos de su mano y a la vez ella se adapta a nuestras necesidades y nos hace la vida más sencilla. Por ello, es vital que la promovamos en nuestros negocios y empresas. De ello depende nuestra competitividad, nuestro crecimiento y nuestra capacidad para desarrollar y retener el talento.

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