En el competitivo sector de la banca global, la consistencia digital y la rapidez de comercialización se han convertido en pilares fundamentales para retener y fidelizar clientes. En este contexto, BBVA ha llevado a cabo una profunda transformación arquitectónica y de negocio para unificar su marca a nivel mundial, un proyecto estratégico de gran envergadura en el que Cognizant ha participado como socio tecnológico de referencia.
El objetivo principal de esta iniciativa ha sido eliminar la fragmentación histórica provocada por las marcas locales e infraestructuras heterogéneas en diferentes países (como las antiguas marcas Bancomer en México, Francés en Argentina o Continental en Perú), sustituyéndolas por una identidad única y una experiencia de usuario global coherente.
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El desafío de la fragmentación tecnológica
Operar con múltiples plataformas digitales adaptadas a silos nacionales impedía al grupo financiero desplegar innovaciones de manera ágil. Cada actualización o nuevo servicio requería desarrollos independientes por país, lo que incrementaba los costes y dilataba los tiempos de lanzamiento.
Para resolver esta problemática, BBVA definió una hoja de ruta orientada a la creación de un ecosistema tecnológico global sustentado sobre plataformas compartidas, diseño unificado y código reutilizable.
Como aliado en servicios digitales e ingeniería de software, Cognizant ha colaborado activamente con la entidad en la materialización de esta visión. A través de células de desarrollo ágiles y capacidades especializadas en arquitecturas front-end y experiencia de usuario (UX/UI), el proveedor ha ayudado a implementar el sistema de diseño global del banco.
Los aspectos clave de la colaboración tecnológica incluyen:
- Despliegue de canales transversales: Apoyo en el desarrollo y mantenimiento de aplicaciones móviles y portales web basados en componentes modulares que pueden ser localizados fácilmente según las normativas de cada país, pero manteniendo el mismo core operativo y visual.
- Escalabilidad y eficiencia operativa: Gracias a la reutilización de componentes de software, BBVA ha logrado una drástica reducción del esfuerzo de desarrollo para nuevos productos digitales en sus diferentes geografías.
- Modernización tecnológica: Integración de mejores prácticas de DevOps y calidad del software para asegurar la disponibilidad, el rendimiento y la seguridad del entorno en un modelo de entrega continua.
Flexibilidad comercial y una experiencia uniforme
El resultado de esta alianza estratégica permite a BBVA presentarse ante sus millones de clientes con una propuesta de valor digital unificada y sofisticada. Los usuarios perciben ahora una navegación idéntica e intuitiva independientemente del territorio en el que se encuentren, reforzando la percepción de solidez e innovación de la marca.
Para el banco, la unificación tecnológica no solo se traduce en una imagen de marca robusta, sino en una ventaja competitiva en eficiencia operativa. La capacidad de crear una funcionalidad digital una sola vez y desplegarla simultáneamente en múltiples mercados optimiza las inversiones en TI y consolida a BBVA a la vanguardia de la transformación bancaria global.





