Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, ha intervenido por sorpresa en el Oracle AI World 2026 que se está celebrando estos días en Las Vegas. El motivo de esta intervención viene dado por la alianza que la compañía de Altman ha firmado con Oracle por la que ésta última presenta una cartera ampliada de cuatro soluciones que integran los modelos de OpenAI, ChatGPT y Codex con las aplicaciones, los datos y la infraestructura en la nube de Oracle.
La cartera incluye Oracle AI Workspace, Oracle AI Security Mesh, Oracle App Composer y Oracle AI SMB Bundle, con soluciones para las operaciones empresariales, el desarrollo de aplicaciones, la ciberseguridad y la creación de empresas.
Ante una audiencia expectante, el directivo ha señalado que la prioridad inmediata para las empresas debe ser «comprender y mitigar las amenazas de seguridad de la inteligencia artificial», al tiempo que ha subrayado «el potencial transformador de esta tecnología para acelerar la innovación y los descubrimientos científicos».
Proteger a las organizaciones y sus datos frente al panorama actual de riesgos debe prevalecer incluso sobre la búsqueda de la máxima productividad
En relación con la adopción de la IA a corto plazo, Altman advirtió que «proteger a las organizaciones y sus datos frente al panorama actual de riesgos debe prevalecer incluso sobre la búsqueda de la máxima productividad».
Frente a las inquietudes sobre la seguridad digital, Altman ha aclarado que la IA no está creando problemas, sino ayudando a descubrir vulnerabilidades acumuladas durante los últimos cincuenta años. Por ello, ha hecho hincapié en la necesidad de «desarrollar nuevos servicios de supervisión continua del tráfico de datos para evitar que se exploten brechas en la cadena de suministro».
Más allá de los desafíos de protección, el directivo destacó que el aspecto más esperanzador de esta tecnología es su «capacidad para descubrir avances científicos e inventar nuevas soluciones«. En solo unos años, la IA ha evolucionado desde los chatbots básicos hacia el desarrollo de agentes de programación capaces de intervenir en la resolución de problemas matemáticos complejos y en el propio diseño de chips.
Finalmente, Altman ha afirmado que la contribución de la IA permitirá disponer de mejores productos y servicios de mayor calidad a un coste inferior, tanto en la fabricación tecnológica como en el ámbito de la salud. No obstante, concluyó que, «aunque la sociedad acepta intelectualmente que esta transformación está sucediendo, emocionalmente aún no ha asimilado el ritmo vertiginoso al que se está produciendo este cambio».







