El Programa ATRAE tiene como finalidad principal facilitar la incorporación de talento investigador consolidado, con trayectoria relevante y acreditado prestigio internacional, que haya desarrollado recientemente un periodo significativo de su actividad profesional en el extranjero. La iniciativa busca impulsar un sistema español de I+D+I más competitivo a nivel nacional y internacional, promoviendo la creación y expansión de grupos de investigación de alto impacto.
Esta resolución corresponde a la convocatoria de 2025, la tercera edición de un programa que forma parte del Subprograma para la Formación, Atracción y Retención de Talento incluido en el Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2024-2027.
Desde la perspectiva de TendersTool, una plataforma de análisis y seguimiento de licitaciones públicas, esta convocatoria refuerza una lectura ya visible en los datos de adjudicación: el énfasis de las administraciones está mirando hacia la consolidación de capacidades estratégicas a largo plazo. Al igual que ocurre con el peso creciente de los contratos de servicios, mantenimiento y outsourcing tecnológico, ATRAE refleja una lógica de inversión sostenida (no solo comprar más, sino asegurar funcionamiento y talento) que ayuda a explicar la estructura actual del gasto público en innovación y conocimiento.
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Datos clave de la resolución
Según lo publicado por el MICIU:
- Presupuesto total: 40 millones de euros destinados a financiación de proyectos e incorporación de investigadores/as.
- Número de beneficiarios/as: 37 investigadores y científicas líderes en sus áreas de investigación.
- Origen del talento: Por primera vez en las tres ediciones del programa, más del 80% de los beneficiarios son extranjeros, con una mayoría procedente de centros de investigación en Estados Unidos.
- Financiación por investigador/a: Una media de un millón de euros por proyecto para facilitar el establecimiento y desarrollo de su grupo de investigación en España.
El incremento del presupuesto respecto a ediciones previas responde a un objetivo explícito de atraer talento internacional de alto nivel, así como a la incorporación de estímulos adicionales para quienes provengan de determinadas áreas geográficas o campos estratégicos.
Distribución territorial y sectores científicos
Los investigadores e investigadoras seleccionados se integrarán en universidades, organismos públicos de investigación como el CSIC y otros centros de I+D+i distribuidos por varias comunidades autónomas. Las áreas de investigación abarcan sectores de gran impacto social y científico, tales como:
- Salud y alimentación
- Bioeconomía y recursos naturales
- Agricultura, clima y medio ambiente
- Digitalización y telecomunicaciones
- Materiales avanzados y procesos de fabricación
- Ciencias sociales, cultura y tecnologías del espacio
En términos territoriales, las entidades receptoras concentran su actividad en regiones como Cataluña, Madrid, Murcia, Galicia, País Vasco, Comunidad Valenciana y Andalucía.
Compromisos de estabilidad y formación
Un elemento clave del Programa ATRAE es el compromiso adquirido por las instituciones receptoras de ofrecer estabilidad laboral a los investigadores/as una vez finalizado el periodo de financiación, que suele oscilar entre tres y cuatro años. Este requisito responde al objetivo de asegurar la consolidación de profesionales de alto nivel dentro del SECTI y fidelizar talento de excelencia para el desarrollo científico a largo plazo.
Además, los investigadores/as beneficiados contribuirán a formar capital humano investigador mediante la supervisión de estudiantes de doctorado y la colaboración con equipos de I+D+i, lo que potencia la masa crítica de conocimiento y capacidades científicas en España.
La publicación de esta resolución de la convocatoria 2025 del Programa ATRAE se produce en un contexto de refuerzo de las políticas públicas de atracción de talento. Además de una tendencia más amplia de refuerzo del gasto público en ciencia, innovación y captación de talento. Este tipo de iniciativas confirma que la política científica no se limita a la financiación de proyectos, sino que incorpora cada vez más instrumentos orientados a fortalecer el capital humano del sistema español de I+D+I.



