La Comunidad de Madrid ha anunciado la creación de un Comité de Ética de Inteligencia Artificial y el despliegue de soluciones basadas en IA para reducir drásticamente los tiempos de tramitación administrativa, con el objetivo de que el ciudadano pueda completar gestiones en menos de cinco minutos. La iniciativa se apoya en la automatización de tareas repetitivas, como el prerrellenado de formularios, la detección de errores o la generación automática de borradores, y se presenta como una palanca para mejorar la experiencia del usuario y, al mismo tiempo, liberar carga operativa en la Administración.
El anuncio se enmarca en la tramitación del Anteproyecto de Ley de Administración Digital e Inteligencia Artificial (LADIA). Según lo comunicado, el Ejecutivo autonómico comenzará a circular el texto por la Oficina de Impulso a la IA y el Consejo Asesor de Transformación Digital para recabar aportaciones, antes de elevarlo a consulta pública y, posteriormente, al Consejo de Gobierno. La intención es remitirlo a la Asamblea regional en el primer semestre del año. La norma aspira a reforzar una Administración más accesible, eficiente y proactiva, capaz de anticipar necesidades mediante avisos sobre ayudas o subvenciones alineadas con el perfil del ciudadano, y evitando la repetición innecesaria de datos.
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¿Cómo funciona este nuevo recurso?
En el plano operativo, la LADIA regula el uso de canales electrónicos y sistemas ya consolidados en el ecosistema digital de la Comunidad de Madrid. Se citan herramientas como Cuenta Digital, así como los mecanismos de identificación y firma electrónica, incorporando agentes de IA para una comunicación más simple y directa. También se prevé la creación de un archivo electrónico único orientado a asegurar autenticidad, conservación, confidencialidad y disponibilidad de la documentación almacenada, un elemento relevante para la trazabilidad de los expedientes y la seguridad jurídica de los procesos.
La arquitectura de gobernanza anunciada busca equilibrar innovación y garantías. La Oficina de Impulso a la Inteligencia Artificial actuará como órgano de coordinación y supervisión para asegurar un uso ético y responsable, con especial atención a la transparencia en la toma de decisiones, la protección de datos personales y el respeto de los derechos fundamentales. El planteamiento incorpora supervisión humana y subraya que la implantación de IA no implicará la eliminación de puestos de trabajo, sino una reorganización del esfuerzo hacia tareas de mayor valor.
El anuncio también contempla un refuerzo de infraestructura digital y ciberseguridad, mediante políticas de prevención y respuesta ante incidentes, incluyendo el desarrollo de la iniciativa Escudo Digital. Además, se enfatiza la formación tecnológica continua para empleados públicos, ciudadanía y empresas, así como el impulso a la innovación y al tejido empresarial (pymes, startups y universidades) mediante programas de investigación, centros de excelencia y dinamización del entorno competitivo regional.
Qué puede decirnos TendersTool sobre esta tendencia
Esta hoja de ruta encaja con una dinámica ya visible en los datos de contratación TIC: el gasto público tecnológico no se orienta solo a comprar más, sino a sostener y modernizar el funcionamiento digital (mantenimiento, outsourcing, telecomunicaciones, cloud y software de gestión). En lecturas recientes de TendersTool, destacan precisamente las partidas ligadas a operación y continuidad del servicio (por volumen de adjudicación), lo que ayuda a contextualizar que proyectos como LADIA no dependen únicamente de algoritmos, sino de infraestructura, soporte, seguridad, servicios gestionados y capacidades internas.
TendersTool es una plataforma de inteligencia de mercado sobre contratación pública que recopila y estructura adjudicaciones (con importes, número de expedientes y clasificación por áreas tecnológicas) para facilitar análisis de tendencias, seguimiento de compradores y proveedores, y comparativas sectoriales. En la práctica, permite observar cómo evoluciona la inversión pública en ámbitos como cloud, ciberseguridad, telecomunicaciones, microinformática, software o servicios de externalización, ofreciendo una base empírica para interpretar políticas como la LADIA en términos de prioridades reales de gasto, ritmo de adopción y áreas con mayor tracción.








