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Modernizar el “real estate” de datos, una prioridad de negocio

Por Mario Reiter, CCMO de Evolutio.

Mario Reiter, CCMO de Evolutio.
Mario Reiter, CCMO de Evolutio.

La carrera por digitalizarse nunca ha sido tan trepidante e importante como lo es hoy. Las empresas han comprendido que, si continúan tratando de liderar basándose en conjeturas y la intuición, quedarán rezagadas respecto a aquellas que han apostado por aprovechar el potencial de los datos. Sin embargo, que sean conscientes no significa que la transición a un modelo data driven se esté produciendo tan rápido como el mercado demanda: según un informe de BARC Research, el 58% de las empresas todavía basa sus decisiones en corazonadas o experiencias previas, no en datos objetivos.

Esto ha creado una notoria división entre las compañías líderes de sus sectores (que muestran más probabilidades de basar sus decisiones de negocio en datos) y las que van a la zaga (que, por el contrario, confían en mayor proporción en la intuición). Pero las compañías no pueden permitirse el lujo de seguir jugando a las adivinanzas: si quieren ser competitivas hoy, deben esforzarse por monetizar sus datos y aprovecharlos para desarrollar nuevos modelos de negocio, de todas las formas posibles, a través de la analítica avanzada (lo que, por otra parte, requiere de modelos robustos de gobernanza del dato y la ciberseguridad). Y no hay sectores más o menos afectados: es una cuestión transversal a todos ellos.

El 58% de las empresas todavía basa sus decisiones en corazonadas o experiencias previas, no en datos objetivos

Los directivos deben ser críticos y evaluar su inafraestuctura tecnológica legacy, que, en muchas ocasiones, puede haberse quedado obsoleta y no corresponderse con las nuevas ambiciones que las empresas se marcan como respuesta a la economía del dato; no debemos empezar la casa por el tejado: los objetivos deben ser ambiciosos, pero la plataforma tecnológica debe ser capaz de soportarlos.

Para convertirse en organizaciones basadas en el uso inteligente de datos, las empresas deben modernizar el “real estate” de sus datos aprovechando el potencial de la nube y la automatización, uniendo sistemas on premise, data lakes y entornos cloud para optimizar sus procesos. Esto, por otro lado, facilita el consumo de datos en tiempo real para mejorar aún más la competitividad y responder a las necesidades de un mercado más fluctuante que nunca.

El salto a la nube: una prioridad inaplazable

La nube ha derribado con éxito muchas de las barreras de los sistemas on premise y los centros de datos, lo que permite a las empresas ampliar o reducir sus necesidades de almacenamiento de datos en función de requisitos en un momento concreto. De esta manera, pueden afrontar sus necesidades de manera más eficiente y escalable.

Capaces de almacenar información de una gran variedad de fuentes (IoT, CRM, sistemas financieros, ERP…), las plataformas cloud son una alternativa flexible al alza. Un almacén de datos en la nube no solo es escalable y menos costoso de mantener que una solución local, sino que allana el camino para obtener información más rápida a partir de datos en tiempo real.

Esto es fundamental hoy, por el dinamismo y competitividad del mercado. Las empresas que quieren prosperar aprovechando el potencial del dato no deben esperar más: deben dar el salto a la nube cuanto antes, si no lo han hecho ya. Además, es una manera de abrir la puerta a la automatización, un factor que se está consolidando como un valor diferencial si es aplicado de manera eficaz.

En resumen, si las empresas quieren modernizarse y pasar a un modelo de toma de decisiones informadas, no basado en la intuición, deben modernizar sus estructuras de datos para dotarse de la agilidad y la solidez que la economía digital exige. Solo así lograrán desarrollar nuevos modelos más ágiles, escalables y resilientes. Al modernizar su “real estate” de datos, las organizaciones podrán superar algunos de los desafíos más comunes que afrontan hoy, ejecutando de manera menos costosa y más eficaz sus proyectos.

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