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Las empresas europeas deben asirse a la independencia digital de la nube



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Dada la situación geoestratégica tan agitada y la supeditación de la UE a la tecnología extranjera, IONOS considera que el cloud es el motor clave para tratar de recuperar su soberanía

Publicado el 23 ene 2026

Rufino Contreras

Redactor Jefe



soberania digital

La nube seguirá siendo uno de los pilares fundamentales de la transformación digital en 2026. No obstante, el contexto es cada vez más exigente: una regulación europea más rigurosa, un entorno geopolítico inestable y el aumento de los riesgos de ciberseguridad colocan la soberanía digital en el centro de las prioridades empresariales.
Las organizaciones se enfrentan al reto de proteger sus datos y cumplir con la normativa sin comprometer su capacidad de innovar.

En este escenario, IONOS analiza los principales desarrollos que marcarán el rumbo del cloud: desde la evolución legislativa en la Unión Europea y el avance hacia Cloud Security 2.0, hasta la consolidación de estrategias multi-cloud y la apuesta por centros de datos sostenibles.

HIGHLIGHTS
La soberanía digital pasa de ser una opción estratégica a un requisito imprescindible para las empresas en 2026.
La nueva regulación europea, como el EU Data Act y NIS2, refuerza la portabilidad de datos, la interoperabilidad y las exigencias de ciberseguridad.
El contexto geopolítico impulsa estrategias multi-cloud para reducir dependencias y mitigar riesgos tecnológicos.
Cloud Security 2.0 se consolida como estándar, combinando zero trust, automatización y seguridad nativa en la nube.
La sostenibilidad y la eficiencia energética de los centros de datos se convierten en una ventaja competitiva clave en el mercado cloud europeo

1. La soberanía digital sigue siendo una prioridad clave

Tras un 2025 claramente marcado por la soberanía digital, esta tendencia no solo se mantiene, sino que se refuerza en el nuevo año. Lo que antes podía considerarse una opción estratégica, hoy se convierte en una exigencia: las empresas deben conservar el control efectivo de sus datos y sistemas para cumplir con las normativas vigentes y garantizar niveles adecuados de seguridad.

La soberanía digital deja de ser un concepto abstracto o exclusivamente político para convertirse en un factor diferencial de competitividad. Así lo refleja un estudio de IONOS publicado en 2025, según el cual el 83 % de las pymes españolas considera esencial mantener el control sobre sus datos. Este dato está impulsando la demanda de soluciones cloud soberanas y alternativas europeas, al tiempo que incrementa la presión sobre los grandes proveedores internacionales.

2. Impulso regulatorio y nuevas leyes

El marco regulatorio europeo continúa evolucionando. La futura entrada en vigor de la Ley de Datos de la UE en 2026 obligará a los proveedores cloud a mejorar aspectos como la portabilidad de los datos, la interoperabilidad entre plataformas y unas condiciones contractuales más equilibradas.

Estas medidas refuerzan el derecho de las empresas a cambiar de proveedor y facilitan la migración de datos y sistemas, intensificando la competencia frente a los hiperescalares estadounidenses. A ello se suman normativas como NIS2 y la futura Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad, que previsiblemente entrará en vigor a lo largo de 2026. Ambas endurecen los requisitos de seguridad, gestión de riesgos y notificación de incidentes.

Paralelamente, la UE trabaja en una posible legislación específica sobre cloud e inteligencia artificial, que podría incorporar criterios de soberanía digital. Todo apunta a un entorno con mayor foco en cumplimiento normativo, transparencia y control.

3. Influencias geopolíticas e internacionales

El contexto geopolítico también condiciona las decisiones tecnológicas. Las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos podrían alterar el equilibrio de poder, mientras que una posible escalada del conflicto entre China y Taiwán supone una amenaza para la cadena global de suministro de semiconductores.

Las tensiones comerciales y los controles a la exportación tecnológica entre EE. UU. y China impactan indirectamente en las estrategias cloud europeas. Ante este escenario, muchas organizaciones optarán por modelos multi-cloud y estrategias de diversificación para reducir dependencias críticas y mitigar riesgos operativos.

4. Ciberseguridad y Cloud Security 2.0

El aumento de la sofisticación de los ciberataques y la gravedad de las filtraciones de datos están acelerando la adopción de Cloud Security 2.0 como nuevo estándar de seguridad. Este enfoque integra modelos zero trust, herramientas de seguridad nativas en la nube y sistemas de defensa automatizados y proactivos.

El objetivo ya no es únicamente reaccionar ante incidentes, sino anticiparse a las amenazas y responder de forma dinámica. En este contexto, la soberanía digital adquiere un papel central: el alojamiento y tratamiento de datos dentro de la UE, así como la colaboración con proveedores locales, se convierten en elementos clave.

Además, el avance de modelos abiertos y soluciones open source, especialmente impulsados desde China, refuerza la idea de que la seguridad no es solo un desafío técnico, sino también un componente estratégico para la resiliencia y la competitividad empresarial.

5. Innovación tecnológica en el cloud

La evolución tecnológica continúa a gran velocidad. Las nuevas generaciones de procesadores y tecnologías emergentes, como los chips fotónicos, prometen mejoras significativas en rendimiento y eficiencia. Al mismo tiempo, el edge computing gana protagonismo, especialmente en entornos industriales, automatización y robótica, donde la baja latencia resulta crítica.

De forma paralela, el sector apuesta cada vez más por el open source y los estándares abiertos, con el objetivo de mejorar la transparencia, la interoperabilidad y la independencia tecnológica.

6. Movimientos de mercado y estrategias

El multi-cloud se consolida como la estrategia predominante. Sin embargo, las empresas ya no se centran únicamente en la optimización de costes: la sostenibilidad se convierte en un factor decisivo. Los centros de datos energéticamente eficientes y las iniciativas de green IT pasan a ser una ventaja competitiva real.

La creciente concienciación sobre la soberanía digital abre un importante potencial de crecimiento para el ecosistema europeo y genera nuevas oportunidades para la innovación.

Perspectiva y conclusión: actuar ahora para lograr mayor soberanía

La soberanía digital, que dominó la agenda en 2025, se consolida como un eje estructural del sector tecnológico. En 2026, el cloud será determinante: las empresas deberán cumplir con regulaciones como el EU Data Act y NIS2, al tiempo que gestionan un entorno geopolítico cada vez más complejo.

Las estrategias multi-cloud, la colaboración con proveedores europeos y la inversión en Cloud Security 2.0 se perfilan como elementos clave. Aquellas organizaciones que adopten estos enfoques de forma coherente estarán mejor posicionadas para mantener su competitividad y resiliencia a largo plazo.

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