CASO DE ÉXITO

Lavazza se pasa a la nube para ganar eficiencia y reducir su huella de carbono



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La histórica compañía cafetera culmina la migración global de sus centros de datos a la nube pública, de la mano de Avvale, dentro de su ambicioso programa de transformación tecnológica.

Publicado el 17 feb 2026



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Desde 1895, el aroma del café Lavazza acompaña a millones de consumidores en todo el mundo. Presente en más de 140 países, el Grupo Lavazza ha construido su identidad sobre una premisa clara: “despertar un mejor mañana cada día”, combinando innovación, respeto por las personas y compromiso con el medio ambiente. Ese mismo espíritu es el que ha guiado uno de sus proyectos estratégicos más relevantes de los últimos años: la migración integral de su infraestructura tecnológica a la nube.

El desafío: una infraestructura global y heterogénea

Como parte de su Programa de Transformación Tecnológica, Lavazza se propuso un objetivo tan ambicioso como complejo: migrar todos sus centros de datos y cargas de trabajo empresariales, repartidos por distintas geografías, a un único entorno de nube.

El reto no era menor. La compañía operaba con una infraestructura mixta, fruto de años de crecimiento internacional. Convivían centros de datos externos completamente externalizados con plantas de producción y granjas de servidores gestionadas internamente. Esta diversidad tecnológica elevaba la complejidad del proyecto y exigía un enfoque riguroso, capaz de garantizar continuidad operativa y seguridad durante todo el proceso.

El enfoque: planificación, método y experiencia

Tras analizar diferentes proveedores, Lavazza confió el proyecto a Avvale, socio tecnológico especializado en transformación digital y migraciones a la nube. La compañía aportó su experiencia en la adopción de la nube pública de Microsoft, donde finalmente se alojaron las cargas de trabajo.

El proyecto arrancó con una fase clave de evaluación y planificación que se prolongó durante tres meses. En ese periodo, Avvale preparó la infraestructura en la nube para recibir los sistemas críticos del grupo, definiendo arquitecturas, dependencias y prioridades.

“La clave fue no acelerar la migración sin antes entender en profundidad el ecosistema tecnológico de Lavazza”, señalan desde el equipo del proyecto. “Solo así se podía garantizar una transición segura y ordenada”.

La ejecución se estructuró en cinco fases a lo largo de siete meses, apoyándose en modelos Lift and Shift y Replatform, y en herramientas como Azure Migrate y Data Migration Assistant, dentro de un enfoque basado en tecnologías IaaS.

El resultado: eficiencia, agilidad y sostenibilidad

Con el apoyo de Avvale, Lavazza adoptó la nube pública de Microsoft como plataforma única para su infraestructura global. Esta consolidación ha supuesto un salto cualitativo en términos de escalabilidad, facilidad de gestión y fiabilidad de los sistemas.

Entre los beneficios más destacados se encuentra la mejora de la seguridad y la resiliencia, gracias a la recuperación ante desastres geográficamente distribuida, así como un incremento notable de la agilidad operativa mediante la automatización de la infraestructura como código (Infrastructure-as-Code).

Pero el impacto no ha sido solo tecnológico. La optimización de recursos y la reducción del consumo energético han permitido a Lavazza disminuir de forma significativa su huella de carbono. Un avance coherente con su visión corporativa y con un modelo de crecimiento cada vez más sostenible.

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