Los desarrolladores de software aceptan el 30% de las sugerencias de la inteligencia artificial de programación y el 50% afirman que han aumentado su productividad, según datos publicados en computing.es.
Con esta información se abrió la tertulia organizada por Computing en Madrid con expertos TI y especializados en software. Gracias a la inteligencia artificial se están acelerando procesos que hasta el momento eran intocables.
Esto es lo que compartía Carlos López, Business Analytics & Behavioral Data Science Lead en Santalucía. El experto ha afirmado que «la IA ha impulsado los procesos y se da una mejora significativa tanto en cuestiones técnicas como de negocio en la democratización del dato porque personas no técnicas pueden manejar la información con independencia».
La inteligencia artificial ha permitido simplificar procesos y acceder a los datos sensibles, López afirmaba que «ahora se lanzan procesos que antes nadie se atrevía».

Manuel Rodríguez, director de Tecnología y Procesos en Agroseguro, consideraba que el ciclo de vida del desarrollo de software ha variado gracias a la IA como asistente. El objetivo en Agroseguro es que la inteligencia artificial no sirva únicamente dar apoyo al desarrollo, sino que el agente sea el motor de todo el proyecto.
En Enagás en el desarrollo de software la inteligencia artificial está integrada en los equipos de trabajo. La parte técnico se ha reducido y se ha sustituido por implicaciones en desarrollo más ágiles y veloces. Joaquín García, director de Digitalización e Inteligencia artificial, confirmaba que están satisfechos del impacto económico y de desarrollo de la IA en la compañía.
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Productividad y eficiencia… ¿A cualquier precio?
«Siendo endogámicos no se puede sobrevivir», con esta afirmación comenzaba su intervención Enrique Ferrer, IT Manager de Ford España. En Ford trabajan con inteligencia artificial, pero siempre supervisada por humanos: «La IA ayuda y agiliza, pero no es perfecta». En la compañía automovilística han aumentado hasta un 40% la productividad gracias al uso de la IA generativa.
Carlos Guerrero, director de TI en Gestagua, contaba que han conseguido que la IA aporte valor a la parte de OT y han observado un aumento de la productividad en el desarrollo de aplicaciones internas reduciendo hasta un tercio de tiempo.
Para Guerrero se está produciendo un cambio en la metodología de trabajo: «A IT le queda poco de tirar código, eso no aporta valor. Ahora IT tendrá que saber de Negocio y tener background para guiar a la IA».
A IT le queda poco de tirar código, ahora tendrá que saber de Negocio
Miguel Ángel González-Gallego, Global CIO & CISO de IMESAPI, compartía esa sensación de aumento de productividad y lo han podido comprobar con datos al cumplir el plan estratégico de cinco años en tan solo dos.
En IMESAPI ha ocurrido un hecho que no es anecdótico: los administrativos, con nulo conocimiento en TI, han desarrollado aplicaciones que les solucionaban problemas gracias a la inteligencia artificial. Estas personas no comprenden el proceso interno, pero llegan a la solución que necesitan.
Ubaldo González, director de Data e IA en MAPFRE, compartía que en la aseguradora habían creado un manifiesto IA en el cuál se contaba cómo se iba a implementar bajo cuatro premisas: la IA humana en la que la persona tenía el control de la tecnología, la responsabilidad, la ética y la sostenibilidad. En MAPFRE comenzaron implementando la IA en Negocio antes que en el software.
En Mutua Madrileña, la inteligencia artificial está moviendo a todo el negocio. Montserrat Mariana Cantero, directora de Datos y Analítica Avanzada, compartía la idea de que todas las áreas de la compañía están integrando la IA en su día a día e impulsando casos de uso con impacto real, para mejorar procesos y tomar mejores decisiones. «Lo más relevante es que estamos aún al inicio. El siguiente paso es repensar cómo trabajamos, diseñar procesos que antes no eran posibles y combinar IA, sentido de negocio y criterio para dar un salto conjunto en valor y eficiencia», señalaba.
Para Javier Jiménez, SW Engineer Lead de Nationale-Nederlanden, la inteligencia artificial es un boom que va a cambiar todas las iniciativas y desarrollos de las empresas. En la compañía de Países Bajos utilizan agentes y están adoptando las herramientas para que los procesos sean más eficientes.
En Sanitas, según Pedro Martínez, IT Operations Director, tienen más de cien soluciones que mejoran el servicio y la atención de los pacientes. «La IA es un asistente que traduce, da contexto, transcribe y permite que el médico tenga un trato más directo con el paciente. No reduce el tiempo, sino que aumenta la calidad de escucha», afirmaba Martínez.
Una de las conclusiones del evento es que, de todo lo que depende del dato y gestión de datos la IA es imbatible, pero estas herramientas tienen que servir para empoderar a los empleados.
Tecnología y Negocio, dos caras de la misma moneda
En Santander Digital Services Tecnología y Negocio van unidos, tienen el mismo resultado y objetivos. Según Clara Isabel Garoz, Product & IT Project Manager Sr.Analyst III, las personas tienen un papel relevante en el uso de la IA con su pensamiento crítico para reconducir la tecnología hacia donde se quiere llegar.
Los principales retos a los que se enfrentan en este área de la entidad bancaria es la automatización, el aporte veloz y el aporte de la IA en el core de los productos críticos.
Otro reto al que se enfrentan es la cuestión del talento: «necesitamos hacer glamurosa la aportación de la IA al legacy».

Para Carlos García, Head of IT, en Savills España, únicamente «los usuarios empoderados son los que comprenden lo que sucede». En un primer momento se pensaba que quienes sufrirían las consecuencias de la IA eran las personas no especializadas, pero se ha dado la vuelta y ahora mismo quienes más temen por sus empleos son los técnicos.
García planteaba que, si todos utilizan la IA para crear código, qué es lo que iba a diferenciar unos productos de otros. Para el Head of IT de Savills España la respuesta es la limpieza de los datos y el valor humano.
Miguel Ángel Leal, director de Propuesta de Valor Global y Preventa de ENTELGY, compartía que «más que innovación estamos viviendo una disrupción en el mundo del software. Se está produciendo un cambio radical de modelo».
El talento: la gran preocupación
El gran hándicap de la IA es el futuro del empleo. Los asistentes consideran que va a haber un «gran cambio radical en el perfil de los equipos de desarrollo».
Una de las complicaciones a la hora de captar talento es hacer atractivo el legacy. «Es complicado encontrar perfiles con conocimiento para transformar el legacy y que pueda utilizarlo la IA», sostenía Garoz.
Para Enrique Ferrer «hace falta mucho valor para cambiar». «Las personas que tienen el conocimiento son reacias al cambio y las nuevas que tienen la intención de llevar el cambio carecen del conocimiento», sentenciaba el IT Manager de Ford.

Pedro Martínez sostenía que se da un «cambio disruptivo en las personas, no en la tecnología, y tenemos que acompañar ese cambio de mentalidad».
Ubaldo González apuntaba que en un primer momento se planteaban que los buenos eran los que no se diferenciarían tanto con la llegada de la IA, pero se ha comprobado que los muy buenos son mejores y los del medio se mantienen ahí.
Para el director de Data e IA de MAPFRE el camino está marcado: «será con equipos más pequeños, pero teniendo a los mejores».
Jorge Herrero, Solution Manager – Software Engineering (Head of AI) de ENTELGY, finalizaba la tertulia con la conclusión de que hay una dicotomía entre los perfiles de marco normativo y los industriales. «La industria está innovando con perfiles no tecnológicos, pero en ambos escenarios es necesaria la modernización del software», sentenciaba Herrero.





