Las soluciones APM se aproximan a las necesidades de monitorización de los clientes

La gestión del rendimiento de las aplicaciones (APM) en el sector financiero fue el hilo central del encuentro organizado por Compuware. Sirvió para dejar patente la necesidad de monitorizar las aplicaciones corporativas con herramientas de calidad, transparentes y de ágil manejo como dynaTrace o Agentless, con el fin de mejorar el servicio y la aportación de valor al negocio.

Publicado el 16 Jul 2012

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Una compañía de las dimensiones de BBVA, en pleno esplendor internacional y con un enfoque de optimización de las TIC como llave del éxito en sus operaciones de negocio, no podía descuidar un apartado tan delicado como es la gestión del rendimiento de sus aplicaciones. Un ámbito tecnológico en el que la entidad financiera está bien curtida, por una larga experiencia y un profundo conocimiento de la problemática que gira en torno a APM, y que resulta crucial para el propio desenvolvimiento de las tareas diarias y del rumbo correcto de los objetivos corporativos. Arturo Gil, senior manager de monitores de BDC (Database Data Communications) de BBVA, fue el encargado de plasmar el lienzo que su organización traza alrededor del rendimiento y monitorización de sus herramientas de software, con dynaTrace como plataforma clave. “Empezamos a trabajar con dynaTrace en 2009. Contábamos por entonces con varios sistemas de monitorización previos, y nuestro criterio fue el de unificar, sobre todo por focalizar el control de las aplicaciones”. La razón era más que lógica, BBVA se encontraba en un periodo de expansión nacional e internacional, y tenía que lidiar con un maremagnum de cambios. “Las aplicaciones están cambiando de forma constante, en una semana pueden producirse miles de actualizaciones”, ilustra Arturo Gil. Poder detectar las incidencias cuanto antes resultaba crucial, pero también unificar criterios. Hasta entonces, el banco había trabajado con un sistema de monitorización de experiencia de usuario final de Compuware y otro de monitorización de aplicaciones, y se estaban planteando su integración. En ese momento se produjo la adquisición de dynaTrace por parte de Compuware, “lo cual nos ha abierto una puerta a la esperanza para que sean ellos los que realicen la integración prometida”, se felicita Gil.

¿Por qué dynaTrace?
El senior manager de BBVA no participó en la elección del producto pero sí “disfrutó” de la implantación, como el mismo comenta. “Vimos dyna- Trace como una opción de futuro buenísima. Era un producto que en aquellos años parecía un poco ‘verde’, pero con una orientación a nuestras necesidades impecable”, explica. “Además, colaboramos con los laboratorios en un doble sentido. Por un lado, nosotros les ilustrábamos sobre las necesidades que tenía una organización de nuestras características y ellos nos aportaban la agilidad de adaptar esos requerimientos al producto en las siguientes versiones. Y ya hemos cambiado tres veces de versión en este tiempo”. En estos momentos, trabajan con la versión 4.1 y tienen 3.000 agentes dynaTrace instalados. Este proceso de enriquecimiento mutuo entre BBVA y Compuware se ha traducido en una gran solidez en la monitorización. Esta colaboración va a hacer que el proceso de integración entre Agentless y dyna- Trace por el que tanto suspira el senior manager de BBVA se agilice y pronto se vea materializado, lo cual supondrá “una mayor información y una orientación más atinada a los problemas”. Otro aspecto que le atrajo del producto, es su bajo nivel de intrusión. “El impacto de dynaTrace sobre las aplicaciones es el mínimo, se mueve en torno al 3%, algo que podemos asumir”, evalúa Gil. El nivel de profundidad también es objeto de valoración por parte del senior manager de BBVA: “estuvimos viendo productos, pero no alcanzábamos igual cantidad de indicadores sobre la salud de las aplicaciones. Nuestro departamento de calidad es uno de los principales usuarios de dynaTrace; nosotros detectamos en un primer nivel cuál es el problema y esa misma información pasa al departamento de calidad y con el mismo producto profundiza en la calidad de la información”. La guinda de dynaTrace la pone Arturo Gil en su capacidad de funcionar offline, “así podemos trabajar en los dos grupos. Nosotros monitorizamos en online, detectamos los incidentes, y nuestro departamento de calidad trabaja en offline para poder realizar el análisis ‘post mortem’ de las aplicaciones y sacar conclusiones a tiempo pasado, sin que se interrumpa el proceso de monitorización”. La seguridad es otro punto a favor, toda vez que para la banca la confidencialidad es trascendental y se encuentra permanentemente fiscalizada por los requisitos de la LOPD: “cuando pasamos a analizar ciertos logs, podemos enmascarar los datos sensibles como el DNI y ningún técnico puede verlos, pero sí el resto de la información”. Otro argumento de peso en la decisión por dynaTrace residió en el despliegue de agentes. BBVA tiene 2.500 agentes en producción y 500 en entornos previos, alojados en seis servidores. “Si tuviéramos que actualizar cada agente por separado sería imposible. Cada agente tiene su autodespliegue automático”, enfatiza el directivo.

Kutxabank saca partido a la monitorización
Otra entidad que estuvo presente en el encuentro, Kutxabank, también es usuaria de Agentless, una solución que Juan Antonio García Vela, responsable técnico de Sistemas y Telecomunicaciones, califica como “francamente buena. Hemos visto productos muy sofisticados de la competencia que a la hora de la verdad no es cierto todo lo que prometen y dejan mucho que desear en los informes que proporcionan”. En su opinión, Agentless “es una herramienta de tendencia y adecuada para una firma financiera como la nuestra que está creciendo y que tiene que llevar a cabo integraciones”. En lo que se refiere a dynaTrace, “estamos utilizándola en entornos Java donde estamos encantados, con una experiencia muy superior a otros productos”. García Vela coincide plenamente con Arturo Gil en lo tocante a la profundidad que alcanza el producto y también se muestra partidario de obtener un portal unificado. “Hay aplicaciones que cubren la capa externa, sin embargo vemos que queda mucho por hacer en la capa interna. Existe en general falta de integración, de herramientas y hay claroscuros en el capítulo de la virtualización, donde hay que mejorar”. En cualquier caso, el portavoz de Kutxabank se muestra muy satisfecho con estas herramientas por el valor que aportan y por las mejoras experimentadas en el ámbito de la monitorización. La virtualización se presenta como otro de los grandes retos de las soluciones APM, algo en lo que está de acuerdo Ángel Quintana, director de Infraestructuras de Bankinter, entidad que también valora evolucionar hacia nuevos modelos APM. Según concreta Quintana: “al final virtualizar permite ahorrar mucho y racionalizar los recursos”. Banco Popular también está inmerso en la optimización del rendimiento de aplicaciones y así aborda la problemática José Fernández, director de Explotación de Banco Popular: “todo el mundo está preocupado por el rendimiento de las aplicaciones, tanto por la cantidad de recursos que consumen como por el impacto que tienen en el servicio. Los problemas vienen por cualquiera de estas dos vías”. Hace años, Banco Popular empezó con Agentless por ser la herramienta que mayor madurez mostraba en ese momento. “Conocer cómo estábamos sirviendo a nuestros clientes constituía una inquietud para nosotros”, comenta Fernández. Banco Popular se encontró con la grata sorpresa de que su nivel de implantación era muy rápido y les permitía saber qué servicios estaban prestando. “En los últimos años, en los que se ha venido exigiendo mejores tiempos de respuesta y en un mundo multiplataforma, lo complicado es diagnosticar qué elemento de un flujo te está dando el problema”, explica José Fernández. Y es que APM en el mundo de los sistemas distribuidos no alcanza el mismo nivel de control que en el entorno mainframe, y el análisis supone en ocasiones un quebradero de cabeza para los responsables de TIC. En este punto, coincide Ángel Quintana al señalar que “en el entorno mainframe los problemas con las aplicaciones son más previsibles que en los sistemas distribuidos donde se vive con una mayor ingravidez”. En suma, las aplicaciones APM de Compuware satisfacen las necesidades de un mercado cada vez más exigente.

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Rufino Contreras
Rufino Contreras

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