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En el interior de Intel Inside

Cómo el gigante de los chips intenta equilibrar la balanza PC/CPD

En mayo de este año, Paul Otellini, CEO de Intel, pasa el cetro, presumiblemente a un ejecutivo de fuera de la compañía, rompiendo así con una tradición de 40 años en la sucesión al trono de Intel. Para muchos expertos, este paso podría significar un deseo de transformación en el interior del mayor fabricante de chips del mundo, pues sorprendentemente ha llegado tarde a la revolución del móvil, pese a destinar 19.800 millones de dólares a I+D+i, y subestimar la magnitud de la caída de la demanda del PC. Despistes, por cierto, que también se han dado en otros dinosaurios legendarios del sector como Microsoft, HP o Dell.

La erosión del mercado de los ordenadores ha terminado pasando factura a Intel, que en 2012 ha registrado un descenso de un dígito en sus ingresos. Además, aunque ha generado casi 1.000 millones de dólares al mes en ganancias, en realidad, sus beneficios han caído un 15% hasta los 11.000 millones; y el margen bruto ha descendido al 62,1%.

Pese a estos resultados, Intel es una compañía que sigue generando valor pues mantiene un cash flow de 18.900 millones de dólares; tiene capacidad inversora con un capital de gastos de 10.000 millones; y es lo bastante resolutiva para saber hacer frente al deterioro que está sufriendo su negocio más importante, el de los ordenadores personales. Además, sus avanzadas plantas de fabricación son la envidia de rivales como Samsung Electronics o AMD, ayudándole a cementar su liderazgo.

Lo demuestran hitos como que ha sabido adaptar sus procesadores para PC al consumo de la batería de smartphones y tablets. Ha realizado un esfuerzo tremendo en el área de los ultrabooks, -que ya constituyen el 5% del mercado de los equipos portátiles. Está apostando por las tablets convertibles pues como vaticina Norberto Mateos, director general de Intel Iberia,cambiarán las categorías surgiendo nuevos modelos y diseños de tablets y portátiles”. Se va a diversificar al entorno Android, -sin dejar de lado Windows-, con un nuevo tablet que incluirá su procesador Medfield. Ha lanzado un nuevo procesador Atom, con el nombre en clave Lexington, para mercados emergentes y colocar más chips en smartphones. Actualmente está en el proceso de fabricación de los 22 nanómetros, y el año que viene ya está preparado para funcionar con los 14 nanómetros y fabricar microchips con obleas de silicio que miden 450 mm, “un punto de inflexión en el mundo de los semiconductores, y que pocos fabricantes pueden ofrecer”, enfatiza Mateos.

Sin embargo, hay que ser conscientes de que Intel mantiene menos de un 1% de cuota del mercado de los smartphones, muy por detrás de fabricantes como Samsung y Qualcomm; y la venta de componentes relacionados con el PC continúa su lento declive. No hay más que ver la bajada del 3% que ha experimentado su división de PC Client durante 2012.

El inesperado CPD

Pero Intel tiene otro as en la manga. Su división para el centro de datos, que ya constituye el 25% de su negocio, ha incrementado sus ventas un 6% en 2012 aportando unos ingresos de 10.700 millones de dólares. Y es que la compañía domina el mercado de los servidores pues sus procesadores x86 son la arquitectura que lidera este segmento con una cuota del 81%, muy por encima de otras plataformas como IBM Power o Sun UltraSparc.

Reconoce Norberto Mateos que en el ámbito profesional, a diferencia del de consumo, la empresa ha seguido manteniendo el ritmo de inversión en lo que a infraestructuras para el CPD se refiere. “El modelo de cloud computing ha continuado su marcha impulsando la construcción de nuevos centros de datos para dar servicios en la nube. Además, se están estandarizando las infraestructuras sobre plataformas como la de Intel Xeon; y hay una mayor madurez en las tecnologías de virtualización”. No obstante, el sector público no comparte dicha alegría pues, en el caso de España, “ha llegado a disminuir su inversión un 7% sobre el año anterior por los condicionantes presupuestarios, que solo han promovido proyectos de unificación, consolidación y reducción de costes”.

Gran parte de esta animación ha venido dada por una mezcla bastante rica de nuevos productos que Intel lanzó al mercado el año pasado, y que ha venido a refrescar todas sus líneas de producto. Por ejemplo, Paul Otellini ha confirmado que la plataforma Romley, -en realidad la familia Xeon E5 que todos conocemos y que aterrizó en marzo de 2012-, ha superado por primera vez a la arquitectura Sandy Bridge en servidores. Del mismo modo, la reducción del consumo energético y los nuevos equipos de alta computación, materializados en los procesadores Knights Corner y Centerton, también han tenido que ver. Para este año, Intel tiene previsto además lanzar versiones de 22 nanómetros de su familia Atom para el centro de datos, en un esfuerzo por proporcionar rendimiento adicional a menor consumo energético.

Sin embargo, ¿será suficiente para mejorar la cuenta de resultados de Intel, copada en dos tercios por las ventas del área de PC? De momento, prudencia. Para este 2013, la directiva ha asignado como objetivo un crecimiento modesto de un solo dígito, y además, bajo.

Computing 782