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El año en el que se aceleró la digitalización

Manuel Barrutia, Director de Estrategia de Ibermática y director de Ibermática/Digital.

José Manuel Barrutia, Director de Estrategia de Ibermática y director de Ibermática/Digital
José Manuel Barrutia, Director de Estrategia de Ibermática y director de Ibermática/Digital

2020 ha sido un año marcado por la incertidumbre que supuso la repentina aparición de la Covid-19. Una situación desconocida que requirió una nueva forma de gestionar las relaciones con los equipos y profesionales, así como con accionistas, clientes, proveedores… Algo para lo que resultó indispensable acelerar las iniciativas de transformación digital, cuyo valor ha quedado patente por la pandemia. En el día a día, ha requerido implantar rápidamente, por ejemplo, proyectos relacionados con teletrabajo, enseñanza/formación a distancia, eventos virtuales, entrega de servicios y bienes a domicilio...

Y todo sin olvidarnos de la ciberseguridad, que ha cobrado una nueva dimensión al deslocalizar a los empleados en sus domicilios parcial o permanentemente. Los clientes necesitan ahora dar respuesta a entornos enteramente distribuidos, debido a la transición o combinación con modelos de trabajo remoto. Aplicar medidas de seguridad basadas únicamente en el perímetro deja de ser la prioridad, siendo la seguridad de los datos la gran protagonista.

Igualmente, las soluciones cloud y de trabajo colaborativo destacan, ya que son estratégicas para poder operar de manera eficiente durante la pandemia, pero también en el futuro ya que son nuevos modelos que permanecerán, al menos en parte.

Aplicar medidas de seguridad basadas únicamente en el perímetro deja de ser la prioridad, siendo la seguridad de los datos la gran protagonista

Acortando plazos

Antes de esta crisis, existía una estrategia de digitalización, pero basada en unos ritmos diferentes, sin una necesidad urgente. En la mayor parte de los casos, las iniciativas de transformación digital requerían de varias pruebas de concepto para demostrar su viabilidad técnica y retorno de inversión, gestionando cuidadosamente el cambio cultural en las organizaciones y superando la falta de capacitación digital. Actualmente, debido a la Covid-19, todo esto se ha acelerado.

Así pues, en algunos casos el coronavirus ha supuesto acelerar los proyectos digitales que ya estaban en marcha dotándolos de mayores recursos y alcance, en otros casos ha supuesto reconsiderar iniciativas y modificar prioridades, y finalmente en otros casos, las organizaciones no tenían una estrategia clara de digitalización, y es donde el impacto de la crisis se ha visto aumentado.

Plan de digitalización

Como cualquier otro plan estratégico, en la perspectiva de negocio es necesario definir los objetivos concretos, analizar el mercado y competidores, evaluar la situación actual y estudiar especialmente la relación con los clientes. Y a continuación, en base a lo anterior, definir y preparar una estrategia IT concreta, muy focalizada en lo relacionado con la infraestructura y la capacitación interna/externa y el talento.

En nuestra experiencia, hay tres vectores fundamentales en estos momentos para dar un impulso certero en la digitalización dentro de las empresas: Data (todo lo relacionado con analítica, AI, RPA y procesos), DevOps (y por extensión DevSecOps, en todo lo relacionado con las arquitecturas, frameworks, herramientas y modelos) y Digital Experience (el modelo de relación con los clientes, innovación continua, etcétera). Adicionalmente, existe una demanda importante en todo lo relacionado con seguridad gestionada (servicios SOC) y proyectos de workplace flexible.

No hay excusas, la digitalización hay que abordarla ya, sí o sí. Y cualquier proyecto requerirá una visión holística y end-to-end de la organización, ya que existen dependencias y ajustes o impactos en diferentes áreas. Por ello es fundamental contar con proveedores de valor que entiendan las necesidades de la organización, sean flexibles y acompañen a las empresas en el despliegue paulatino de iniciativas de transformación digital.

Una correcta combinación de amplitud de miras y visión estratégica, junto con una ejecución en base a Agile, permitirán avanzar en la transformación digital de manera sostenida y eficiente.

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