Cosentino, multinacional española fundada en 1979 con sede en Almería, especializada en el diseño, producción y distribución de superficies innovadoras para arquitectura, diseño y construcción, ha emprendido junto a Microsoft un proceso de transformación digital cuyo objetivo final es evolucionar hacia un modelo de Autonomous Enterprise: una organización donde datos, personas, procesos y agentes inteligentes trabajan de forma coordinada para anticipar necesidades y mejorar la toma de decisiones.
Para profundizar en este ambicioso proyecto, invitó a la prensa a conocer sus instalaciones, que abarcan una superficie de dos millones y medio de metros cuadrados ampliables a cuatro millones, desde donde 3.000 empleados fabrican diariamente para España y para el mundo.

La visión tecnológica de Cosentino parte de una premisa clara: la IA no debe incorporarse como una herramienta aislada, sino como parte de la propia infraestructura de TI integrada en el negocio. Rafael Domene, CIO global de Cosentino, resume la estrategia tecnológica de la compañía en tres grandes prioridades: ciberseguridad, optimización de procesos e inteligencia artificial. Respecto al último punto, “la IA agéntica había que implantarla desde el minuto uno y había que embeberla en los procesos. No queríamos poner una capa tecnológica por encima, sino integrarla en la forma en la que trabaja el negocio”, asegura Domene. El objetivo no es únicamente digitalizar las operaciones existentes, sino crear un nuevo modelo más ágil, eficiente y preparado para crecer.
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De la digitalización a la inteligencia operativa
La evolución de Cosentino hacia la inteligencia artificial ha sido progresiva. La compañía ha construido previamente una base tecnológica sólida que le ha permitido avanzar desde la digitalización de procesos hacia la automatización inteligente.
En una primera etapa, la prioridad fue conectar y simplificar la organización global. La adopción del ecosistema Microsoft permitió mejorar la colaboración entre equipos distribuidos internacionalmente y establecer una base común de productividad, comunicación y análisis de datos. Esta evolución habilitó posteriormente iniciativas relacionadas con Industria 4.0, sensorización de fábricas, IoT y analítica avanzada, a través de herramientas como Microsoft 365, Teams, SharePoint, OneDrive, Power BI y soluciones cloud, sentando las bases necesarias para que la IA pudiera incorporarse de forma transversal.
El cambio de paradigma es pasar de utilizar tecnología como soporte a convertirla en un motor activo de negocio.
Una nueva visión tecnológica basada en procesos reales
Uno de los grandes retos de Cosentino era aprovechar la inteligencia artificial sin tener que sustituir toda la infraestructura tecnológica existente. Y es que la compañía cuenta con un entorno SAP de gran complejidad donde conviven procesos críticos como ERP, fabricación y logística. En este escenario, la planificación de la demanda y la producción requiere una enorme precisión: cualquier desviación puede afectar directamente a la operación. La pregunta estratégica fue: ¿Cómo utilizar la IA para mejorar procesos críticos aprovechando los sistemas actuales? La respuesta fue añadir una nueva capa inteligente sobre la infraestructura existente. “La idea era aprovechar lo que ya teníamos. No podíamos cambiar toda la infraestructura existente; queríamos trabajar con IA utilizando el equipo y los sistemas actuales”, asegura el CIO de Consentino.
Para ello, la firma trabajó junto a Microsoft en la creación de una arquitectura donde la IA pudiera interactuar con los sistemas corporativos, comprender el contexto del negocio y ayudar a los usuarios en sus procesos diarios. Por supuesto, se decidió dar el salto de SAP a Azure y la modernización de su call center a Azure Communication Services y Dynamics Contact Center. Para la gestión de los datos, se contó con el apoyo de una base de datos unificada sobre Microsoft Fabric.
CLAR: el agente de IA que redefine la relación con el negocio
Uno de los principales casos de éxito del proyecto es CLAR, un agente de inteligencia artificial desarrollado por Cosentino junto a Microsoft. La compañía decidió desarrollar internamente esta capacidad en lugar de externalizarla completamente, creando una solución adaptada a sus necesidades reales.
CLAR representa una nueva forma de interacción con la tecnología: en lugar de obligar al usuario a navegar por múltiples aplicaciones, la IA actúa como un asistente integrado en el propio proceso de trabajo. Sobre este cambio de enfoque, Domene explica: “la clave no era dar más sistemas al usuario, sino ayudarle en el proceso de interacción con ellos. Queríamos que la tecnología se adaptara a lo que necesita el negocio”. Por tanto, su primer gran caso de uso está en el área comercial.
El agente CLAR ayuda a los equipos de ventas a:
- Preparar reuniones.
- Consultar información relevante.
- Gestionar oportunidades.
- Mejorar el seguimiento comercial.
- Acceder al conocimiento corporativo de forma más rápida.
La idea es evolucionar desde el concepto tradicional de CRM hacia una experiencia donde la tecnología acompaña al comercial y elimina tareas administrativas de bajo valor.
Por supuesto, el desarrollo de CLAR no habría sido posible sin el despliegue de Microsoft 365 Copilot y Copilot Chat, así como la adopción de GitHub Copilot para acelerar la creación de código.
La creación de una fuerza de trabajo digital
Uno de los conceptos centrales de la estrategia de Cosentino es la creación de una digital workforce: una fuerza de trabajo digital formada por agentes de IA capaces de asumir tareas repetitivas y colaborar con los empleados. Esta visión responde a una necesidad empresarial muy concreta: si cada proceso requiere una persona dedicada exclusivamente a tareas operativas, la organización genera cuellos de botella. “Si para cada servicio tengo que tener a alguien detrás, tengo un problema. La IA nos permite reducir esa dependencia en situaciones donde la intervención humana no aporta un valor diferencial”, afirma Domene. La IA permite así liberar tiempo para que los equipos se concentren en actividades de mayor valor estratégico.
Los agentes inteligentes trabajan mediante interfaces naturales como voz, chat o correo electrónico, adaptándose al contexto del usuario y facilitando una interacción más sencilla.
Del cuadro de mando al copiloto del negocio
Uno de los cambios más profundos que introduce la inteligencia artificial es la transformación de la toma de decisiones. Los modelos tradicionales ofrecen información histórica que requiere interpretación humana. El nuevo paradigma introduce sistemas capaces de conversar con los datos, responder preguntas, detectar patrones y sugerir acciones.
Para Cosentino, la innovación debe estar siempre vinculada a una necesidad real: “no se trata de invertir en tecnología por invertir. La innovación tiene que responder a una necesidad de negocio y tener un retorno claro”, explica el CIO. Solo así la empresa deja de reaccionar ante lo ocurrido y empieza a anticiparse. Este salto representa el paso definitivo hacia la llamada ‘Autonomous Enterprise’.
Desarrollo de I+D con Microsoft Discovery
La estrategia de Cosentino refleja el modelo de una Frontier Firm: una organización que utiliza la tecnología no solo para mejorar procesos existentes, sino para redefinir su modelo operativo. La compañía demuestra que la transformación digital no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino en construir una capacidad permanente de adaptación.
Por ello, ha decidido ser la primera compañía industrial en implementar Microsoft Discovery, plataforma que acelerará la investigación científica mediante IA. Se trata de una tecnología que combina supercomputación, modelos de IA, bases de conocimiento científico y agentes especializados para acelerar la innovación y el desarrollo de nuevos productos en Consentino.








