Un par de bombillas fundidas en la empresa o algunas cartas sin contestar a clientes son un claro ejemplo del daño que cualquier detalle puede hacerle a la reputación de la marca.
El aspecto tecnológico es una de las áreas de negocio que requiere de más observación. Cada detalle cuenta. Un mínimo descuido con, por ejemplo, la propiedad intelectual de un nuevo producto de su empresa puede provocar un riesgo incalculable. Otro ejemplo del grado de importancia que conlleva cualquier aspecto tecnológico es que el software de la empresa no haya sido desarrollado en el tiempo predeterminado.
En definitiva, las incertidumbres empresariales en algunos aspectos tecnológicos generan una pérdida de productividad y, por supuesto, de ingresos que podría afectar dramáticamente a su negocio. Y todo, como consecuencia de no prestar la suficiente atención en los detalles. En muchos casos, demasiadas empresas están descubriendo esto de la manera más difícil.
Por todo esto, están proliferando empresas que dan servicios de custodia documental y de software. Esto, puede ayudarle a comprobar que toda la tecnología que utiliza en su empresa ha sido patentada. Además, estas empresas ofrecen una amplia gama de servicios y de verificación que, a largo plazo, le hará sentir mucho más tranquilo como gerente de su empresa y, por supuesto, le dará la confianza de saber que su propiedad intelectual y la de sus clientes esta totalmente protegida.
Asegure el éxito de su negocio mediante el uso del fideicomiso y de los servicios de verificación de estas empresas. Recuerde, la atención al detalle cuenta.




