La participación de las mujeres en roles tecnológicos básicos se ha reducido a un mínimo histórico del 19% en Europa, de acuerdo a un estudio de McKinsey & Company.
El nuevo informe de McKinsey & Company, ‘Women in tech and AI in Europe: Can the region close its gender gap?‘, advierte de que la IA podría añadir más de 480.000 millones de euros anuales a la economía regional para 2030.
A su vez, recoge que esta misma disrupción tecnológica ofrece a Europa la oportunidad de rediseñar su modelo de talento favoreciendo el posicionamiento de las mujeres.
El porcentaje de mujeres graduadas en carreras técnicas ha mostrado un ligero repunte, alcanzando el 33% en licenciaturas y el 39% en doctorados; sin embargo, el flujo de este talento hacia el mercado laboral ha caído en 20 puntos porcentuales.
Esta desconexión se ve agravada por la automatización de roles de nivel inicial en áreas como diseño y gestión de productos, donde las mujeres tienen una presencia mayoritaria, lo que ha provocado caídas en la demanda de hasta el 17%. Además, el persistente ‘techo de cristal’ limita la presencia femenina en la alta dirección a tan solo un 8%, una cifra que Europa debe revertir para garantizar que los sistemas de IA del futuro se diseñen bajo una pluralidad de perspectivas y una gobernanza ética sólida.
El persistente ‘techo de cristal’ limita la presencia femenina en la alta dirección a tan solo un 8%
El informe subraya que el camino hacia el éxito reside en convertir la disrupción en inclusión mediante tres ejes estratégicos: reculturizar las organizaciones, realinear las habilidades y reimaginar las operaciones. Indica que Europa tiene el potencial de reintegrar a unas 200.000 mujeres con formación STEM a través de programas de reskilling enfocados en IA y computación en la nube, permitiéndoles transicionar directamente hacia roles de alto valor y supervisión humana.
Al mismo tiempo, el estudio destaca que al implementar sistemas de patrocinio activo y modelos operativos que premien el impacto real sobre la presencia física, las empresas no solo abordarán la escasez de talento, sino que dotarán a la región de la resiliencia necesaria para liderar la era de la IA soberana.
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El contexto español
España presenta un escenario particular donde la proporción de mujeres en la fuerza laboral tecnológica se sitúa en torno al 23%, una cifra que, aunque supera el promedio actual de la Unión Europea del 19%, todavía se mantiene alejada de los niveles de países líderes como Letonia o Finlandia.
Existe una desconexión notable en España, ya que el porcentaje de mujeres graduadas en Ciencias es del 35%, significativamente mayor que el 23% de mujeres que ejercen una labor tecnológica
Existe una desconexión notable en el país, ya que el porcentaje de mujeres graduadas en Ciencias es significativamente mayor, rondando el 35%, lo que evidencia una pérdida de talento en la transición desde la universidad hacia los puestos de trabajo del sector. Esta realidad se ve acentuada por un ‘techo de cristal’ persistente, especialmente en áreas como el software, donde la participación femenina disminuye drásticamente a medida que se avanza hacia niveles de dirección o C-level.
En áreas como el software la participación femenina disminuye drásticamente a medida que se avanza hacia niveles de dirección o C-level
Pese a que España cuenta con un ranking destacado en el Índice Global de Brecha de Género, con una puntuación cercana a 0,8, esta igualdad social no se ha traducido automáticamente en una mayor paridad dentro de la industria tecnológica.
Además, el auge de la inteligencia artificial plantea retos específicos, ya que roles con alta presencia femenina en el mercado español, como el diseño y la gestión de producto, se enfrentan a una mayor automatización. No obstante, el país tiene una oportunidad de crecimiento en las nuevas demandas de gobernanza de datos y supervisión ética.
Mediante programas estratégicos de capacitación en IA y computación en la nube, España podría contribuir significativamente a la reincorporación de 200.000 profesionales STEM
Se estima que, mediante programas estratégicos de capacitación en IA y computación en la nube, España podría contribuir significativamente a la reincorporación de las 200.000 profesionales STEM que la región necesita reintegrar para liderar el futuro digital.
Principales hallazgos del informe
El informe destaca que la IA podría ser el punto de inflexión para desbloquear la participación total de las mujeres en la tecnología si se aborda a tiempo, o bien, podría reducir su cuota de participación aún más.
A pesar de que la IA soberana podría añadir más de 480.000 millones de euros en valor anual a la economía europea para 2030, la región sigue a la zaga de Estados Unidos.
La ‘triple amenaza’ para las mujeres
McKinsey identifica tres factores que están empeorando la brecha de género:
- Baja representación: En 2023, las mujeres ocupaban el 22% de los roles tecnológicos básicos; hoy, esa cifra ha caído al 19%.
- Impacto de los despidos: Muchos de los despidos recientes atribuidos a la IA se han producido en roles ocupados desproporcionadamente por mujeres, como diseño y producto.
- Techo de cristal: Existe una caída significativa en la representación femenina a medida que se sube en la escala jerárquica (una caída de 15 puntos porcentuales desde el nivel inicial hasta el nivel ejecutivo en software).
Muchos de los despidos recientes atribuidos a la IA se han producido en roles ocupados desproporcionadamente por mujeres, como diseño y producto
Educación vs. empleo
- Graduación: Ha habido un ligero aumento en las mujeres que se gradúan en títulos tecnológicos (33% en licenciaturas y 39% en doctorados).
- Desconexión: A pesar de estas cifras, el flujo desde la universidad hacia la fuerza laboral cayó 20 puntos porcentuales.
- Mito de la igualdad: Países con alta igualdad de género social, como Finlandia y Suecia, no necesariamente tienen una alta representación de mujeres en tecnología (36% y 23% respectivamente).
Dinámicas en el trabajo
- Microagresiones: El 49% de las mujeres experimentó sexismo o prejuicios en el último año.
- Trabajo invisible: Las mujeres dedican un promedio de 200 horas adicionales al año a tareas de ‘limpieza de oficina’ (coordinación, resolución de conflictos) que no contribuyen al ascenso profesional.
- Patrocinio: Las mujeres con patrocinadores (sponsors) tienen un 200% más de probabilidades de que sus ideas se implementen.

Soluciones
McKinsey propone un enfoque integral basado en tres pilares:
- Reculturizar: Responsabilizar a los líderes mediante KPIs vinculados a la diversidad, promover la seguridad psicológica y fomentar el patrocinio activo.
- Realinear Habilidades: Invertir en alfabetización de datos e IA a nivel empresarial y crear programas de «regreso a la tecnología» para mujeres que dejaron el sector.
- Reimaginar Operaciones: Estandarizar beneficios (como bajas parentales iguales para hombres y mujeres) y asegurar que las evaluaciones se basen estrictamente en el rendimiento y no en la presencia física.








