Indra ha consolidado, en 2025, su aspiración de convertirse en el gran referente nacional de la defensa en Europa. Según la información remitida a la CNMV, la compañía no solo disparó su beneficio neto un 57%, hasta los 436 millones de euros, sino que logró incrementar sus ingresos un 12,7%, situándolos en los 5.457 millones. Este crecimiento viene respaldado por un EBITDA de 636 millones (+16,7%), con un margen que escala hasta el 11,7%. Ante estos resultados, la firma ha aprobado un dividendo de 30 céntimos por acción, un 20% más que el año anterior.
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El despegue en Defensa y los contratos PEM
El motor indiscutible de este ejercicio ha sido la rama de negocio militar, cuyos ingresos crecieron un 36%, alcanzando los 1.407 millones de euros. Sin embargo, el dato más espectacular reside en la cartera de pedidos, que se ha más que duplicado hasta los 16.083 millones. Este hito se debe a la adjudicación de cuantiosos contratos públicos dentro de los Programas Especiales de Modernización (PEM), valorados en 13.800 millones de euros. De hecho, sin estos contratos y el aporte de Tess Defence, la contratación neta de Indra habría crecido apenas un 10%, frente al 138,6% registrado finalmente.
El motor indiscutible de este ejercicio ha sido la rama de negocio militar, cuyos ingresos crecieron un 36%, alcanzando los 1.407 millones de euros
Ángel Escribano, presidente de Indra, atribuye este éxito a la anticipación estratégica, como la creación de las divisiones de Land Vehicles (que ya supone el 34% de la cartera de defensa) y Weapons & Ammunition. Asimismo, la empresa ha lanzado IndraMind, su plataforma soberana de inteligencia artificial de aplicación dual. En el ámbito aeroespacial, Indra lidera la participación española en el FCAS junto a Airbus, con un contrato de 700 millones, a pesar de la actual indefinición política entre Francia y Alemania sobre el modelo final del avión.
Expansión industrial y la operación con EM&E
Bajo la dirección de José Vicente de los Mozos, Indra ha trazado un ambicioso plan industrial que contempla una inversión de 400 millones de euros en capex hasta 2027. El objetivo es crear una red de centros más especializados, que incluirá cinco nuevas plantas en España el próximo año.
Indra ha trazado un ambicioso plan industrial que contempla una inversión de 400 millones de euros en capex hasta 2027
En el plano corporativo, la atención se centra en la integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), segundo accionista de Indra con el 14,3%. Aunque la operación sufrió un enfriamiento por posibles conflictos de intereses, el fondo activista Third Point ha urgido al Gobierno a desbloquear la fusión para evitar la erosión del valor en Bolsa.
Mientras tanto, la división digital Minsait sigue siendo la principal fuente de facturación de la compañía, con 3.129 millones de euros (+5%), mientras que el negocio de tráfico aéreo y movilidad mantienen crecimientos sostenidos del 12% y 10% respectivamente.
Con la vista puesta en el futuro inmediato, Indra ha elevado sus expectativas para 2026, aspirando a superar los 7.000 millones de euros en facturación, batiendo ampliamente los objetivos de su plan estratégico original. Por último, la compañía ha cerrado formalmente el análisis para desinvertir en su filial de pagos, ahora denominada Nuek Payments.









