Javier Martínez, Head of Customer Engineering de Google Cloud para España y Portugal, es un veterano de la infraestructura tecnológica cuya trayectoria se remonta a 1999. Desde su incorporación a Google en 2017, ha liderado la estrategia para ayudar a las empresas a transformar digitalmente su negocio mediante soluciones de nube e inteligencia artificial.
En esta entrevista, Martínez desgrana el impacto de los últimos avances presentados en eventos como Cloud Next y Google I/O 2026, analizando cómo la llegada de los agentes de IA está redefiniendo el mercado español y la importancia de que este crecimiento sea sostenible.
Recientemente han presentado novedades globales de gran calado. ¿Puede hablarnos de estas innovaciones y de cómo se traducen estos anuncios para el cliente en España?
El foco principal es el aterrizaje en nuestro mercado de tecnologías que ya están listas para su uso. En eventos como Cloud Next y Google I/O hemos posicionado soluciones clave como la familia de modelos Gemini. Ya está disponible Gemini 1.5 Flash, que iguala el rendimiento del anterior modelo Pro pero con mucha más eficiencia y menor coste. Estamos a punto de lanzar la versión Pro para clientes y, más adelante, una versión Flash Light aún más ligera. Además, estamos muy ilusionados con Omni (también conocido como Veo), un modelo multimedia que permite editar vídeo partiendo de otro vídeo; por ejemplo, pidiéndole a la IA que añada un elefante a una escena grabada en una sala.
Usted defiende que estamos ante un nuevo paradigma: la «empresa agéntica». ¿Qué diferencia a un agente de una aplicación convencional?
La gran diferencia es el interfaz y la capacidad de acción. Antes hablábamos de aplicaciones con menús rígidos, ahora el interfaz es conversacional basado en lenguaje natural gracias a los LLM. Un agente no solo responde preguntas, sino que actúa sobre los datos de negocio. Por ejemplo, en el sector bancario, ya trabajamos con agentes capaces de consultar términos y condiciones hipotecarias específicas y gestionar la documentación de un cliente de forma autónoma. Es un paso más allá de las simples pruebas de concepto que veíamos hace un año, hoy ya son proyectos con retornos tangibles.
Un agente no solo responde preguntas, sino que actúa sobre los datos de negocio
¿Cómo están gestionando las empresas españolas el control de estos cientos o miles de agentes que empiezan a surgir?
Ese es precisamente el papel de Gemini Enterprise. Es nuestra plataforma para el desarrollo, pero sobre todo para la orquestación y gobernanza de agentes en el mundo corporativo. Permite que las empresas tengan un entorno controlado donde decidir quién puede crear agentes, cómo se comparten y bajo qué auditoría. Tenemos casos de éxito sorprendentes, como un banco nacional que ya cuenta con 2.000 agentes desarrollados internamente. En Retail también vemos mucha actividad, especialmente en la personalización extrema de contenidos de marca.
Existe cierto temor a que esta automatización reduzca la necesidad de talento técnico. ¿Cómo lo ve usted?
Mi visión es positiva. Se ha dado un cambio de perfil del programador, que ya no escribe cada línea de código, sino que actúa como un orquestador y revisor de calidad. Herramientas como Antigravity permiten que los modelos generen la mayor parte del código, acelerando el time to market. Mi propio hijo acaba de terminar primero de Informática y ya le enseñan que la IA es una herramienta indispensable. Mientras las empresas sean cada vez más digitales, seguirá haciendo falta gente con ideas, capacidad de arquitectura y control de calidad.
Al fin y al cabo, la tecnología no es solo una herramienta de eficiencia, sino un motor de cambio sostenible y una oportunidad para redefinir cómo trabajamos.
El programador ya no escribe cada línea de código, sino que actúa como un orquestador y revisor de calidad
Ahora que mencionas el cambio sostenible, toda esta potencia de cómputo consume mucha energía. ¿Es posible crecer en IA y ser sostenible al mismo tiempo?
Ambas cosas son una prioridad absoluta. Google tiene el compromiso de operar con energía libre de carbono las 24 horas del día para 2030. La región de Google Cloud en Madrid, operativa desde 2022 y pionera entre los grandes proveedores globales en España, se diseñó bajo esta premisa. Estamos en camino de que en 2025 esta región funcione al 90% con energía limpia. Para lograrlo, hemos firmado contratos de largo plazo muy importantes: uno para adquirir 149 megavatios de energía solar en Toro (Zamora) y otro más reciente para suministrar 35 MW de energía eólica desde el parque de Cascante, en Navarra. La tecnología bien aplicada tiene un impacto neto positivo en el medio ambiente.






