Computing ha hablado con Sergio Gómiz, Chief AI Officer de ITERA, sobre el nuevo servicio de la compañía y cómo puede ayudar a las organizaciones a enfrentarse a los desafíos originados por la adopción de la IA agéntica.
¿Qué es Frontier by Itera y por qué Itera ha decidido lanzarlo ahora?
Frontier by Itera es el programa de aceleración que lanzamos desde Itera Process en España para dar respuesta a los desafíos que afrontan las organizaciones, especialmente en torno a la adopción de la IA agéntica, una tecnología tan transformadora como retadora.
Nuestro propósito es acompañarlas en este nuevo ecosistema de innovación continua, impulsando una adopción segura, resiliente y gobernada durante todo su ciclo de vida, en línea con el marco normativo y regulatorio.
Frontier by Itera nace para acelerar la gestión de esta transformación, aplicando criterios de gobierno corporativo y digital que permitan a las organizaciones tomar el control de estos nuevos servicios
Habláis de “gestionar la entropía de la adopción”. ¿Qué significa eso en la práctica?
Cuando hablamos de entropía, nos referimos al desorden que puede surgir a medida que la adopción de la inteligencia artificial agéntica se acelera dentro de las organizaciones. Esto ocurre, por ejemplo, cuando proliferan casos de uso que no fueron diseñados pensando en su escalabilidad o cuando los empleados utilizan herramientas que todavía no están integradas, estandarizadas o gobernadas de forma común.
El resultado es una creciente complejidad operativa y una pérdida de control que plantea nuevos retos para los responsables de tecnología, datos y seguridad.
Desde Frontier by Itera trabajamos precisamente en reducir esa entropía, definiendo enfoques y soluciones que permitan recuperar el control sobre el gobierno de la IA y crear las condiciones para que la innovación pueda escalar de forma segura, coordinada y gobernable.
Algunos de los indicadores que se publican midiendo este nivel de entropía en las organizaciones hablan de cifras preocupantes: En el 78% de las organizaciones ha proliferado el Shadow AI. ¿Qué riesgos entraña este porcentaje tan alto de uso de la IA no controlada?
Con este término nos referimos al uso, por parte de los empleados, de servicios de IA no corporativos. En este escenario, la falta de control puede llevarnos a niveles de exposición a riesgos sin precedentes.
Estamos poniendo el foco en estrategias de aceleración que ayuden a poner a disposición de los usuarios capacidades de IA de forma gobernada en pocas semanas, reduciendo progresivamente este comportamiento no deseado a medida que la organización despliega servicios avanzados sobre un entorno corporativo.
También hacen referencia a que analistas independientes advierten de que cerca del 50% de las empresas sufren fuga de datos sensibles o confidenciales, así como propiedad intelectual y código fuente, a través del contexto compartido con la IA. ¿Cómo ayudáis a las organizaciones a proteger el conocimiento y la propiedad intelectual que se genera con la IA?
Se está compartiendo una gran cantidad de información con terceros, tanto por parte de los usuarios como de los agentes de IA, en muchas ocasiones sin supervisión ni autorización.
Por eso, ponemos el foco en supervisar y controlar la información que se comparte con la IA. No hablamos solo de documentación, sino también de código fuente y propiedad intelectual de la compañía, que pueden quedar comprometidos de diversas maneras.
Nuestro trabajo comienza con la sensibilización y la identificación de patrones de uso no seguros, junto con la aplicación de políticas activas que impidan determinados comportamientos.
En paralelo, trabajamos en el desarrollo de mecanismos para transformar esos contextos en memoria empresarial firmada digitalmente, lo que se conoce como «engram memory». Una aproximación que favorece la protección y el enriquecimiento de la propiedad intelectual de la organización, así como la mejora continua mediante información sintética debidamente validada.

¿Ese contexto os lo tienen que facilitar las propias compañías?
Las compañías no siempre son conscientes de todo el contexto que se genera desde que ponen en producción sus casos de uso de IA. Habitualmente, esta información se ha considerado parte de una experiencia conversacional, sin darle mayor relevancia. Por tanto, no se ha analizado ni procesado su valor para determinar si debe descartarse o incorporarse al conocimiento corporativo.
Frontier by Itera colabora en la sensibilización, en la identificación de estas fuentes de contexto, en la definición de las reglas de validación y en el desarrollo de mecanismos de transformación agentizados, con el objetivo de dotar a las organizaciones de mecanismos altamente eficientes y seguros para activar el conocimiento generado por los modelos y agentes.
Un factor determinante en la falta de escalabilidad de las iniciativas con IA generativa y agéntica es la falta de control sobre los costes operativos que generan. ¿Cómo ayudáis desde Frontier by Itera a desbloquear este punto?
Algunos analistas apuntan que entre el 40 % y el 50 % de los proyectos de IA no están cumpliendo con el retorno de la inversión previsto. Con el tiempo, muchas de estas iniciativas acaban descontinuándose por la falta de escalabilidad y previsibilidad en sus costes operativos.
Desde Frontier by Itera, proponemos incorporar un Control Plane que permita definir, desde el diseño, los costes de inferencia asignados y el catálogo de servicios y modelos, evitando una mala asignación de recursos que comprometa la viabilidad del business case.
Nuestro foco está en establecer cuánto debería costar cada tarea, para garantizar una operación predecible y alineada con los objetivos de rentabilidad del proyecto
Con el Reglamento europeo de IA aplicando sanciones desde agosto de 2026, ¿Qué exige la norma y cómo deben prepararse las empresas?
El Reglamento europeo de IA (EU AI Act) establece un marco normativo vinculante basado en el riesgo, que atribuye responsabilidades directas a las organizaciones que desarrollan y despliegan inteligencia artificial. Su alcance es transversal a prácticamente toda la actividad empresarial, con excepciones expresas, como los sistemas destinados exclusivamente a defensa y seguridad nacional.
Entre las obligaciones más inmediatas destaca la transparencia, que exige identificar y hacer detectables determinados contenidos generados o manipulados mediante IA, como textos, audios, imágenes y deepfakes, así como respetar la normativa de propiedad intelectual aplicable.
Desde Itera, nuestro enfoque se centra en una gobernanza técnica integral, dotando a las organizaciones de capacidades para auditar sus arquitecturas de IA, garantizar la integridad de los registros de actividad (logging), facilitar la supervisión humana y mantener una trazabilidad continua del comportamiento de los sistemas autónomos ante posibles requerimientos regulatorios.
Frente a todos estos retos, ¿Cómo ayudáis desde Frontier by Itera a las organizaciones?
Frontier by Itera da soporte en la gestión de estos retos desde varios ejes, para nosotros puntos cardinales de una solución integrada para la IA agéntica empresarial.
Empezamos poniendo foco en el control y gobierno, estableciendo los fundamentos de una solución “Control Plane”, que habilite las capacidades para proveer, observar, gobernar y proteger durante todo el ciclo de vida del desarrollo de valor inducido por la IA agéntica.
A continuación, una vez disponemos de esa capacidad de gobierno, habilitamos blueprints para despliegue rápido de arquitecturas de solución argénticas que cumplen con los principios de gobierno del Control Plane.
Esto nos permite disponer de una Agentic Factory de sistemas agénticos, esto queda cubierto en nuestro enfoque de Frontier Swarm.
Evolucionamos hacia el ciclo de vida del desarrollo agéntico “ADLC”, donde Frontier by Itera, desarrolla aceleradores para determinar procesos y tareas, como la verificación contra especificaciones, o anticipar costes extraordinarios en infraestructura, con el objetivo de asegurar el comportamiento robusto del proceso de desarrollo e integración continua.
Por último, y no por ello menos importante, acompañamos durante el proceso de adopción de los casos de uso, a través de nuestro servicio Quick Adoption, que pone el acento en ordenar, supervisar y gobernar el proceso de adopción que induce cambios en la forma de trabajo de los departamentos o roles específicos
El éxito de un proyecto de transformación no es la tecnología en sí por muy capaz que esta sea, sino el nivel de adaptación al medio que consigamos, en este caso con el buen uso de los usuarios a su cargo.
Además de gobernar los agentes ya desplegados, existe un reto de adecuar el ciclo de vida del desarrollo en los equipos de ingeniería. ¿Cómo facilita Frontier by Itera la adopción de la IA agéntica en este proceso?
Como comentaba anteriormente, estamos ante un cambio de paradigma exponencial. La llegada de la IA generativa y agéntica está provocando una paradoja entre las capacidades tecnológicas disponibles y su adopción efectiva. Esto es especialmente evidente en los equipos de ingeniería y desarrollo, donde la aceleración que proporciona la IA agéntica no tiene precedentes.
Desde Frontier by Itera, ofrecemos una visión integral del ciclo de desarrollo impulsado por agentes, situando las especificaciones del producto o solución en el centro y reforzando el comportamiento de los agentes para hacerlos más expertos y predecibles.
Proponemos un enfoque ADLC (Agentic Development Life Cycle) integrado y continuo, que abarca especificación, desarrollo, integración continua y verificación. Un ciclo cerrado que permite a la AI Factory entregar soluciones con menos iteraciones, optimizando el consumo de tokens y mejorando la predictibilidad.
La soberanía de la IA en sectores regulados aparece como un reto ineludible para escalar con seguridad, predictibilidad y cumplimientos garantizados. ¿Cómo desde Frontier by Itera facilitáis el desarrollo de esa soberanía?
Hay dos ámbitos de soberanía que las organizaciones, especialmente en sectores regulados, no pueden eludir. Dos retos que hoy conviven y que fundamentan la visión convergente de Frontier by Itera.
Por un lado, la soberanía de las operaciones en la nube y, por otro, la soberanía del gobierno de la IA. Y hablo de gobierno, no solo de la inferencia de los modelos LLM, porque es necesario definir claramente el equilibrio entre rentabilidad y necesidades operativas.
En la convergencia de ambos ámbitos surgen cuestiones clave como la residencia de los datos, su ubicación al utilizar modelos y herramientas de terceros, el control de la infraestructura crítica que soporta estos sistemas y los flujos de información que se generan en cada inferencia.
Hablamos, por tanto, de soluciones híbridas que deben integrarse bajo un gobierno federado de la IA corporativa. Diferentes modelos de computación, pero unas mismas políticas de gobierno.
¿Qué aporta Frontier by Itera para la soberanía de la inteligencia artificial que no se venga haciendo por parte de la competencia?
Siendo breve, Frontier by Itera, nace con el propósito de contribuir de manera definitiva a la consecución de un mayor nivel de soberanía y gobierno de la IA. Mediante servicios de asesoría y consultoría, desarrollando aceleradores para permitir reducir la brecha entre la entropía y autogobierno de nuestros servicios de IA corporativos. Nuestro enfoque busca resolver un desafío clave: garantizar la soberanía sin renunciar a la innovación ni a la adopción de ecosistemas abiertos, manteniendo la resiliencia, la seguridad desde el diseño y el cumplimiento de los principios de la regulación europea.


