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¿Qué áreas tecnológicas han concentrado la mayor inversión pública en 2025?



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La inversión pública en tecnología en 2025 no se ha detenido, pero sí ha cambiado de rumbo. En este informe te explicamos cómo ha invertido el Estado sus recursos para modernizar el país, a partir de los datos de TendersTool / Adjudicaciones TIC

Publicado el 19 ene 2026



¿Qué áreas tecnológicas han concentrado la mayor inversión pública en 2025?

El proceso de digitalización de la Administración española no es solo una moda, es un requisito para mantener servicios públicos eficientes y transparentes. La inversión pública en tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) no sólo moderniza los sistemas, sino que es un indicador de prioridades políticas y económicas. En 2025 la inyección de recursos se ha reorientado desde la compra de equipamiento hacia la operación y continuidad de sistemas críticos. Los datos de adjudicaciones recopilados por la plataforma TendersTool / Adjudicaciones TIC muestran que el grueso del gasto se concentra en servicios de outsourcing, mantenimiento y telecomunicaciones. Esta tendencia coincide con el diagnóstico de la prensa especializada, que destaca que la inversión de 2025 se orienta a asegurar la continuidad operativa más que a ampliar inventarios. Para entender este viraje conviene comparar los datos de 2025 con los de 2024 y 2023, que fueron años de inversión excepcional impulsados por fondos europeos y la urgencia de la transformación digital.

Radiografía de la inversión en 2025

En 2025 la Administración española adjudicó alrededor de 4.25 mil millones de euros en contratos TIC según TendersTool. La mayor parte de este volumen (algo más de 2.48 mil millones) se destinó a servicios (es decir, outsourcing, mantenimiento de sistemas y servicios de telecomunicaciones) que suman cerca del 60% del total. El hardware absorbió unos 951 millones, mientras que el software concentró 528 millones y la categoría otros (proyectos transversales que no encajan en las tres anteriores) rondó los 286 millones.

Las partidas concretas:

  • Outsourcing IT fue la categoría más adjudicada, con aproximadamente 925 millones de euros y 2.257 contratos. Este tipo de contratos permite a la Administración externalizar tareas técnicas y conseguir escalabilidad. Las fuentes periodísticas confirman que el outsourcing, junto con mantenimiento y telecomunicaciones, concentra la mayoría de la inversión y se percibe como clave para garantizar la continuidad operativa.
  • Mantenimiento siguió en importancia con 649 millones de euros y casi 1.800 adjudicaciones. Este capítulo agrupa los acuerdos para mantener aplicaciones, infraestructuras y equipos ya implantados. La propia prensa especializada señala que mantenimiento explica gran parte del gasto porque asegura sistemas críticos.
  • Servicios de telecomunicaciones, con 467 millones, ocupó el tercer lugar. Esta inversión respalda la conectividad de redes públicas y garantiza la disponibilidad de servicios digitales. El análisis de 2025 subraya que la telecomunicación se ha visto impulsada por la Estrategia Nacional de Servicios en la Nube y por nuevas obligaciones de resiliencia que exigen continuidad del servicio.

Otros servicios relevantes

En primer lugar los Servicios Cloud (256 millones), alineados con la migración a la nube pública y la Estrategia Nacional de Servicios en la Nube, así como Consultoría (112 millones). La concentración del gasto en servicios revela un cambio de paradigma: en lugar de adquirir grandes volúmenes de hardware, las administraciones han optado por externalizar capacidades y modernizar aplicaciones para mantener la agilidad. Según la plataforma TendersTool, las tres primeras partidas (outsourcing, mantenimiento y telecomunicaciones) suman casi la mitad del volumen adjudicado.

En hardware, las adjudicaciones se orientaron a mantener infraestructuras existentes. Las partidas de Telecomunicaciones (267 millones), Microinformática (182 millones) y Seguridad (146 millones) lideraron este segmento, seguidas de Audiovisuales (210 millones) y Servidores (40 millones). La inversión en telecomunicaciones se explica por la actualización de redes y equipamiento, mientras que microinformática responde a la renovación de puestos de trabajo y dispositivos de usuario. Es significativo que categorías como Almacenamiento o Infraestructura CPD recibieron menos de 45 millones cada una, lo que confirma que el grueso de la inversión en 2025 no buscó ampliar centros de datos sino reforzar la operación.

En el área de software, Software Específico (218 millones) y Software de Gestión (202 millones) fueron los capítulos más importantes. Estas inversiones financian soluciones sectoriales (sanidad, educación, justicia…) y plataformas de gestión corporativa. También hubo un esfuerzo en Software de Seguridad (26 millones) y en proyectos de Inteligencia Artificial (8 millones), aunque este último representa todavía un porcentaje reducido del total, en línea con la observación de que la mayor parte del presupuesto se destina a proyectos de robotización de procesos (RPA) en lugar de IA pura.

En suma, el retrato de 2025 refleja una Administración que ya ha desplegado gran parte de su infraestructura y ahora apuesta por estabilizarla y optimizarla. El énfasis en servicios cloud y telecomunicaciones, unido a la externalización de recursos, responde a la necesidad de continuidad y a la estrategia estatal de migración a la nube. La seguridad sigue presente, pero con inversiones contenidas: la prensa especializada recuerda que la transposición de la Directiva NIS2 en 2025 ha reforzado el marco regulatorio, pero la ciberseguridad no supera el 4% del total de proyectos.

Comparación con 2024: un ejercicio de transición

El año 2024 fue, según Adjudicaciones TIC, un ejercicio de transición. Las administraciones adjudicaron casi 5 mil millones de euros, con una notable concentración en servicios (3,56 mil millones), seguidos de hardware (1,35 mil millones) y software (707 millones).

Dentro de los servicios, los Outsourcing IT y Mantenimiento volvieron a dominar con 1.315 millones y 1.140 millones respectivamente, cifras notablemente superiores a las de 2025. Servicios de Telecomunicaciones alcanzó unos 676 millones. Este trío demuestra que en 2024 todavía se estaban ejecutando contratos de gran envergadura para externalizar recursos y sostener la operativa. La prensa especializada recogió que las licitaciones tecnológicas públicas entre enero y abril de 2024 sumaron 3.816 millones y que los servicios de consultoría eran el área dominante con unos 400 millones, mientras que hardware y software de seguridad concentraban un volumen de inversiones significativo.

La partida de hardware muestra que 2024 fue un año de renovación de equipos: Telecomunicacionessuperó los 401 millones, Microinformática 301 millones y Seguridad 190 millones. A diferencia de 2025, las administraciones invirtieron con fuerza en Servidores (112 millones) y Sistemas autónomos (55 millones), reflejando la actualización de centros de datos y proyectos específicos. El informe de Computing sobre la inversión de las AAPP en TIC señala que las inversiones en hardware representaron el 20% del total, detrás de los servicios (43%) y el software (21%).

En cuanto al software, 2024 supuso una expansión de Software de Gestión (280,8 millones) y Software Específico (252 millones). La Administración también destinó más recursos a Software de Infraestructura (115 millones) y Software de Seguridad (48 millones). Las tendencias en inteligencia artificial y robotización se hicieron visibles: TendersTool informó de que el 56% de los procedimientos licitados estaban relacionados con IA, pero la mayor parte del presupuesto se orientó a proyectos de robotización de procesos (RPA).

Este año también fue clave para proyectos verticales. Por ejemplo, las administraciones adjudicaron más de 512 millones en tecnologías sanitarias (historias clínicas electrónicas, gestión de citas, telemedicina y ciberseguridad). En defensa, las adjudicaciones se redujeron a 342 millones, casi un 30% menos que en 2023. Además, se invirtieron 540 millones en software de gestión, con organismos como la Agencia para la Administración Digital de la Comunidad de Madrid y el Consorcio de Transportes de Gran Canaria como principales licitadores. Estas cifras ayudan a contextualizar por qué ciertas categorías tienen importes elevados: grandes proyectos sectoriales inflaron las partidas de 2024.

Comparación con 2023: el año del récord

El año 2023 se considera el pico reciente de inversión pública en TIC. Las cifras del TendersTool rondan los 7,3 mil millones de euros, de los que 3,95 mil millones correspondieron a servicios, 1,93 mil millones a hardware, 1,40 mil millones a software y unos 92 millones a otras categorías. La explosión de 2023 estuvo marcada por la llegada masiva de fondos europeos Next Generation EU, la urgencia de modernizar infraestructuras tras la pandemia y el lanzamiento de numerosos proyectos estratégicos.

En servicios, Outsourcing IT absorbió 1.918 millones, más del doble que en 2025. Le siguieron Mantenimiento (823 millones) y Servicios de Telecomunicaciones (492 millones). También destacaron Servicios Cloud (481 millones) y Consultoría (178 millones). La amplitud de estas cifras refleja un esfuerzo por externalizar capacidades y desplegar proyectos de gran escala. El barómetro de Adjudicaciones TIC sobre ciberseguridad indicaba que, aunque las administraciones invirtieron 228 millones en 2022, la ciberseguridad solo representaba un 4% de las adjudicaciones, lo que sugiere que en 2023 el grueso del presupuesto se dirigió a otros ámbitos como infraestructuras y software específico.

En hardware, las adjudicaciones de 2023 fueron mucho más elevadas que en 2025: Telecomunicaciones(782 millones), Audiovisuales (302 millones), Microinformática (300 millones) y Seguridad (276 millones) lideraron el ranking. La apuesta por hardware demuestra que ese año se realizaron compras masivas de dispositivos, equipos de red y sistemas de videoconferencia para modernizar servicios presenciales y remotos. Asimismo, Servidores (91 millones) y Sistemas autónomos (45 millones) recibieron inversiones que multiplican las cantidades de 2025, lo que confirma la naturaleza de 2023 como ejercicio de expansión.

El software también experimentó un auge significativo. Software Específico alcanzó 675 millones, mientras que Software de Gestión sumó 415 millones. Otras partidas destacadas fueron Software de Infraestructura (239 millones) y Software de Seguridad (45 millones). La adopción de software específico sectorial permitió digitalizar procedimientos de sanidad, justicia, hacienda y educación a un ritmo acelerado. Además, el impulso a la inteligencia artificial y la automatización de procesos empezó a cobrar forma con 26 millones en Software de IA.

Tendencias y análisis comparado

La evolución de las adjudicaciones TIC en España entre 2023 y 2025 describe una curva en forma de descenso y consolidación. De los más de 7 mil millones de 2023 se pasó a unos 6 mil millones en 2024 y a 4,25 mil millones en 2025. Esta caída no significa renuncia a la digitalización, sino un cambio de fase. Las cifras de 2023 muestran una Administración inmersa en la compra de equipamiento y el despliegue de grandes proyectos, impulsada por la financiación europea. En 2024 los esfuerzos se mantuvieron, pero comenzaron a moderarse por la reducción del déficit y la disminución de fondos europeos. De hecho, el número total de contratos pasó de 19.526 en 2023 a 14.453 en 2024, un descenso del 26%.

El análisis por áreas revela que los servicios TI mantienen el liderazgo en los tres años: representan alrededor del 43% de la inversión total en 2024 y más del 75% en 2025. Sin embargo, su composición cambia: en 2023 y 2024 predominaron los contratos de externalización y mantenimiento de gran tamaño, mientras que en 2025 se observa una concentración en contratos de operación (outsourcing, mantenimiento y telecomunicaciones) que priorizan la continuidad en lugar del crecimiento. La importancia creciente de los Servicios Cloud es otro rasgo distintivo. En 2025 esta categoría sumó 256 millones, respaldada por la Estrategia Nacional de Servicios en la Nube y la migración de sistemas públicos. Este movimiento se inscribe en el propósito de ganar eficiencia y soberanía tecnológica.

El peso del hardware declina

Mientras que en 2023 se invirtieron casi 2 mil millones en equipos, en 2024 la cifra descendió a 1,35 mil millones y en 2025 cayó a 951 millones. La reducción no implica abandono de infraestructuras, sino que evidencia la transición hacia modelos basados en servicios y en la nube. Aun así, algunas partidas de hardware (como telecomunicaciones o microinformática) siguen siendo necesarias para mantener puestos de trabajo y redes.

En el terreno del software, la tendencia es similar: fuerte crecimiento en 2023 con 1,40 mil millones, descenso moderado en 2024 y estabilización en 2025. El protagonismo recae en software específico y de gestión, esenciales para digitalizar trámites administrativos. La inversión en inteligencia artificial sigue siendo modesta: aunque en 2024 más de la mitad de los procedimientos licitados estaban relacionados con IA, la mayor parte del presupuesto se destinó a proyectos de robotización. Es probable que la IA gane peso en los próximos años, pero por ahora se combina con la automatización y la analítica avanzada.

La inversión en ciberseguridad es un tema recurrente. La prensa recuerda que en 2022 la ciberseguridad apenas representaba un 4% de las adjudicaciones públicas. A lo largo de 2023 y 2024 se han fortalecido las partidas de software y servicios de seguridad, pero siguen siendo pequeñas en comparación con otros capítulos. La transposición de la Directiva NIS2 en 2025 y las nuevas obligaciones para garantizar continuidad del servicio móvil sugieren que la ciberseguridad tendrá que crecer para proteger infraestructuras críticas y datos ciudadanos.

Por último, la dimensión territorial no debe olvidarse. Madrid, Andalucía y Catalunya lideran la inversión regional: entre enero y noviembre de 2025 las adjudicaciones sumaron más de 4 mil millones de euros, con la Administración General del Estado a la cabeza. Este reparto refleja la concentración de proyectos de digitalización en las áreas más pobladas y con mayor peso económico, aunque otras comunidades se están sumando con iniciativas concretas. La modernización sanitaria, la digitalización educativa y la automatización tributaria son ejemplos de verticales que seguirán recibiendo recursos.

Conclusiónes

El análisis de los datos de TendersTool de 2023, 2024 y 2025 demuestra que la inversión pública en tecnología en España ha entrado en una fase de madurez. Después del pico histórico de 2023, impulsado por los fondos europeos, 2024 marcó un retroceso para controlar el déficit y ajustar las prioridades. En 2025 la Administración ha virado hacia la consolidación: los mayores importes se destinan a outsourcing, mantenimiento y telecomunicaciones, con una apuesta creciente por la nube y una inversión contenida en ciberseguridad. La reducción del volumen total no es un síntoma de desinterés, sino la señal de que la infraestructura básica ya está desplegada y que el reto ahora es mantenerla eficiente, segura y en evolución.

A medio plazo, la integración de inteligencia artificial y la automatización de procesos prometen transformar la prestación de servicios. Las administraciones deberán equilibrar la innovación con la responsabilidad fiscal, aprovechando al máximo los recursos y garantizando la protección de los datos. Si bien 2025 ha priorizado el funcionamiento sobre la expansión, las bases están sentadas para que 2026 y años siguientes exploren nuevas fronteras tecnológicas con proyectos de alto impacto.

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