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Las empresas españolas carecen de una estrategia del dato consistente

A pesar de que el 94% de los directivos sigue pensando que los datos son un activo fundamental.

El 78% de las empresas que asignan los recursos necesarios para llevar a cabo la transformación digital han tenido éxito en ese proceso. Así, existe correlación entre un proceso exitoso de transformación digital y una estrategia holística alrededor del dato, que incluye tanto la tecnología como su impacto en el modelo de negocio y organizativo

Uno de los mejores predictores de una transformación de éxito es la capacidad de extraer información de valor de los datos. Sin embargo, las organizaciones españolas todavía están lejos de tener una estrategia del dato consistente.

Así, el 54% de las empresas que califica de éxito su transformación digital cuentan con un plan tecnológico de datos, y un 22% esperan implementarlo en 2022. En contraste, solo el 13% de las empresas que declaran no estar satisfechas con su proceso de transformación digital disponen de una estrategia de datos, un 9% han acabado por abandonarlo si no lo ha hecho y el 42% no tienen previsto desarrollarlo.

Además, el 78% de las empresas que asignan que asignan los recursos necesarios para llevar a cabo la transformación digital han tenido éxito en ese proceso.

Estas son algunas de las conclusiones del estudio IESE-Penteo Índice data-driven. Diagnóstico de la transformación digital en organizaciones impulsadas por los datos. En él, Javier Zamora (profesor delIESE), Toni Guerra Cortada (General Manager en Penteo) y José Luis Pérez (director de Análisis en Penteo) presentan una herramienta de autoevaluación desarrollada por profesores del IESE denominada Índice data-driven (Idd).

 ¿Preparados para la transformación digital?

El Idd permite a las empresas valorar, en una escala del 1 al 5, cuán preparadas están para sacar partido de los datos que generan y, por ende, realizar con éxito un proceso de transformación digital. La media de las 161 empresas españolas participantes en el estudio está en 2,91, lo que indica que las empresas todavía están lejos de sacar rendimiento de sus datos. Apenas un 7% de las empresas obtienen una puntuación por encima de 4, mientras que el 13% no supera el 2.

Las organizaciones que mejor puntuación obtienen en el Idd poseen un modelo de datos en el que se apoya el de negocio y configura el organizativo. El más desarrollado es el modelo de datos (3,24), lo que refleja que las empresas españolas han invertido en soluciones tecnológicas alrededor del dato, pero que no lo acompañan del modelo de negocio (2,78) ni organizativo (2,70).

Modelo de datos. Las empresas han invertido en sistemas de TI alrededor del dato, un aspecto que obtiene una puntuación media de 3,24. El componente más desarrollado es la seguridad (3,65), lo que probablemente refleja la creciente preocupación ante el incremento de ciberataques en los dos últimos años. Por el contrario, se observa un claro déficit en lo relativo a la implantación de un gobierno del dato en la organización (2,76). Así, la mayoría de las empresas carecen de responsables de la gestión del dato y muy pocas están empujando el gobierno relativo a la IA (1,70), es decir, prestan poca atención a la gestión de sesgos, responsabilidad, transparencia y ética.

Modelo de negocio. Las empresas españolas tampoco disponen de un modelo de negocio orientado a sacar el máximo provecho de sus datos, un aspecto en el que puntúan con un 2,78. Aunque han adoptado procesos de automatización para ganar eficiencia (3,40), aún están lejos de aplicar la IA a los datos con fines predictivos/prescriptivos (2,61). Probablemente, eso se debe a que las organizaciones todavía están en una fase exploratoria de la IA.

Modelo organizativo. Si nos fijamos en el modelo organizativo, la puntuación baja al 2,70. Es decir, las empresas españolas necesitan más capacidades y metodologías para sacar partido al dato. La mayoría de las empresas lo usan como el elemento de “control” del modelo de negocio actual, y muy poco como elemento de “innovación”. Así, muy pocas son capaces de trabajar de forma bimodal (2,69), es decir, simultanear procesos de innovación con un modelo de negocio orientado a maximizar los beneficios económicos. A su vez, destaca la baja adopción de un funcionamiento agile (2,38), así como la falta de perfiles especializados en IA, como científicos de datos, ingenieros de datos o traductores de negocio (2,55).

Respecto a los beneficios, el 55% de las empresas esperan que sus estrategias alrededor del dato mejoren su toma de decisiones corporativa. Un 53% creen que aumentarán la eficiencia en los procesos y democratizarán el acceso a la información a toda la compañía.

El tamaño, factor de éxito

El tamaño de la empresa incide en cuán preparada está esta para sacar partido al dato. Las más grandes tienen más recursos para desarrollar capacidades tecnológicas y organizativas, aunque tienen más condicionamientos de compliance. Por su parte, la pyme obtiene mejor puntuación en coordinación y agilidad.

A su vez, las empresas de servicios aprovechan mejor el dato (3,02) –sobre todo las que han experimentado grandes cambios en la interacción con sus clientes, como los sectores bancario y asegurador– que las industriales (2,61). Podemos inferir que los contextos cambiantes incitan a las empresas a convertirse en organizaciones impulsadas por los datos.

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