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Julià Manzanas (Cofi Solutions): “Los intangibles son los principales activos de las empresas tecnológicas”



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Los intangibles (marca, patentes, software, etc.) son esos elementos que sirven para valorar las empresas, tanto para un propósito de negocio como potencial de futuro

Publicado el 22 abr 2026

Rufino Contreras

Redactor Jefe



juliamanzanas

Cofi Solutions desarrolla una plataforma de inteligencia artificial y data science orientada a productivizar la consultoría de valoración y gestión de intangibles. Su propuesta integra conocimiento experto en agentes de IA que automatizan la elaboración de informes, manteniendo un “human in the loop” para asegurar calidad y reducir sesgos, con el objetivo de generar análisis estratégicos del capital intelectual y facilitar la gestión del valor presente y futuro. El cofundador y director de operaciones (COO) de Cofi SolutionsJulià Manzanas, nos explica exhaustivamente en qué consiste su negocio y la trascendencia cada vez mayor de estos activos.

¿Cuál es el eje de vuestro negocio en Cofi Solutions basado en intangibles?

Nosotros somos una empresa que lo que está haciendo es productivizar, en una herramienta de inteligencia artificial y de data science, la consultoría de gestión de intangibles y valoración de intangibles, que es una consultoría que ya existe, que ya la hacen las top 5, pero la cobran a un precio inasumible por parte de las pymes y por parte de las startups y las empresas tecnológicas y las empresas deep tech.

Metemos todo ese conocimiento en agentes de inteligencia artificial y digamos que optimizamos la preparación de informes, que luego siempre hay un human in the loop, también por una cuestión ética y por una cuestión pragmática de revisión de quality assurance. Reducimos la intervención humana al máximo dentro de esta explotación de datos y esta gestión de toda la documentación que obtenemos de las empresas para valorar sus activos intangibles.

Y a partir de aquí emitimos un informe estratégico bastante profundo sobre el capital intelectual de las empresas y con ese informe es el punto de partida para una herramienta que hemos creado que permite hacer la gestión del valor, del valor presente a valor futuro a través de KPI y OKR.

¿Y qué serían los intangibles? ¿Cómo valoras algo que es intangible de cara al mercado?

Un intangible es algo que no puedes tocar físicamente, pero que tiene una materialidad económica y un impacto muy relevante en el valor de una empresa. Los más reconocidos por el mercado son las patentes y las marcas.

Sin embargo, uno de los intangibles que más ha crecido es el software, porque al final son líneas de código que funcionan como un activo protegido, similar a un contrato. Ese código está registrado, es propiedad intelectual y está protegido por copyright. Cuando lo licencias, generas ingresos en forma de royalties o licencias, por lo que es claramente un intangible con capacidad directa de monetización.

En esta ecuación también entran las certificaciones del equipo. No es lo mismo un equipo con certificaciones en tecnologías como Microsoft o Google que uno que no las tiene, ya que esas certificaciones reflejan capacidad técnica verificable. Lo mismo ocurre con los key knowledge carriers, es decir, las personas que concentran el conocimiento crítico de la tecnología o del funcionamiento de la empresa.

En definitiva, estamos en una economía del conocimiento que nos está llevando a la era de los intangibles, donde cada vez tienen más peso en la valoración de las compañías. De hecho, en las empresas tecnológicas, los intangibles son ya los principales activos.

¿Y dentro de estos intangibles hay una jerarquía de valoración o no necesariamente?

Sí, existe una jerarquía de intangibles, pero depende de cada empresa: para una empresa de proyectos, la jerarquía viene más por el capital humano (talento, equipo), junto con la metodología y la capacidad de arquitectura; mientras que si está orientada a producto, el peso es más estructural (protocolos y código). Para abordarlo, nosotros utilizamos un framework propio en el que distinguimos cuatro grandes pilares: capital humano, capital cliente, capital alianzas y capital estructural, donde activos como el software, las patentes o la marca son estructurales, y otros como el CRM se sitúan entre varios. Este modelo genera intersecciones (15 en total) donde clasificamos hasta 140 intangibles en una taxonomía propia.

¿Cuál sería el prototipo de vuestro cliente? ¿Qué tipo de empresa requiere que le hagas un informe de intangibles?

En definitiva, cualquier empresa que tenga que justificar su valor. Ya sea porque va a pedir financiación privada, inversores, o financiación pública, justificación de su valor en distintas subvenciones.

Porque quiera justificar al banco que no tiene un balance, pero que tiene unos activos. Porque se quiera vender y tiene que justificarse ante los compradores. A veces nos lo piden al revés, es decir, compradores nos piden que hagamos una due diligence de la empresa a comprar. Hemos empezado por el nicho de startups, scaleups y deep tech. Porque en este nicho, especialmente cuando una empresa es nueva, una startup, básicamente el 100% de sus activos son intangibles, con lo cual ahí cuadramos totalmente.

Pero estamos escalando a empresas industriales que tienen una tecnología o empresas deep tech que claramente tienen un activo, sobre todo hablando de esto, de tecnología propia.

¿Y sois capaces de predecir el éxito de una empresa a función de sus intangibles?

Sí que lo hacemos. Incluso damos en nuestras estadísticas, nuestros datos, lo que nos permiten es ver el potencial valor futuro, es decir, el multiplicador que se puede aplicar a esa empresa. Tenemos una serie de estadísticas que nos dan multiplicadores en función del sector, del tipo de empresa, del grado de madurez, etcétera.

Nosotros tenemos esa capacidad, pero siempre estamos hablando de potencial valor futuro. Potencial significa que las empresas deben seguir nuestras recomendaciones o tips para alcanzar estas estimaciones.

¿Vuestro contrato no está condicionado a ese éxito potencial?

No, aunque no nos importaría trabajar con un modelo de retribución ligado al éxito futuro —de hecho, sería muy atractivo—, en la práctica suele haber poco compromiso por parte de los clientes en ese tipo de esquemas.

Por tu experiencia, ¿cuál es la relación en ese tipo de compras (M&A)?

En M&A, lo que nosotros aportamos es claridad. ¿Por qué? Porque al descomponer y diferenciar los distintos intangibles, permitimos entender con precisión qué es exactamente lo que se está comprando.

Por ejemplo, puedo adquirir una empresa porque tiene un software muy avanzado, fruto de un desarrollo sólido y bien ejecutado. En ese caso, el foco de la valoración está en ese software, no necesariamente en su cartera de clientes.

Pero también puede ocurrir lo contrario: que el software no sea relevante para mí, y lo que realmente me interese sea la base de clientes. Por tanto, como comprador, es fundamental tener muy claro qué valor tiene cada intangible —ya sea el software, la cartera de clientes u otros activos— para poder tomar decisiones informadas.

En última instancia, aunque lo que se adquiere es una unidad económica, la compra responde a motivaciones concretas. Puede ser, por ejemplo, la adquisición de talento: en mercados donde es muy difícil encontrar perfiles especializados —como en inteligencia artificial— puede ser más eficiente comprar una compañía que ya tenga ese equipo consolidado que intentar construirlo desde cero durante años.

Tal como se están complicando las cosas a nivel global y la importancia cada vez mayor de la geoestrategia, adquirir una empresa a lo mejor no es cuestión de utilidad, y los intangibles son más difusos… Como pasó con la compra de Twitter por parte de Elon Musk, a todas luces sobrevalorada.

Al contrario, tener claridad sobre cuáles son los intangibles es precisamente lo que te permite mover las piezas con criterio y definir una estrategia adecuada. De lo contrario, puedes acabar adquiriendo una empresa por una razón que no se corresponde realmente con el valor que estás obteniendo.

En el caso de Elon Musk, por ejemplo, la adquisición de Twitter responde en gran medida a un intangible muy concreto: su capacidad como altavoz. No solo por su reputación, sino por la posibilidad de optimizar la plataforma para convertirla en un canal alineado con sus objetivos, incluyendo influencia mediática y política.

¿Cuál es vuestra hoja de ruta en relación con la inteligencia artificial?

Nosotros utilizamos la inteligencia artificial en dos grandes áreas. Por un lado, para generar perfiles altamente especializados en cada uno de los ámbitos clave del análisis estratégico de un negocio.

Es decir, desarrollamos agentes especializados en analizar el mercado de una empresa, en evaluar sus riesgos, en estudiar su equipo y en valorar el talento. Esa sería una primera capa.

Por otro lado, a nivel de producto, contamos con otro agente que denominamos “Lucas”. Este agente integra el producto que hemos desarrollado junto con la documentación que el cliente ha aportado sobre su compañía, por lo que dispone de todo el contexto empresarial. Además, incorpora el análisis de los intangibles, así como los KPIs y OKRs definidos para impulsar la creación de valor.

A partir de ahí, Lucas actúa como un asistente que guía al usuario, permitiéndole formular preguntas concretas como: “¿Cómo puedo incrementar el valor en este ámbito?” o “¿Cómo debería plantear una determinada iniciativa para generar más valor?”. En este sentido, Lucas funciona como un asistente virtual especializado en intangibles y en la gestión del valor empresarial.

¿Y tenéis pensado desarrollar algo más? ¿O con eso, de momento, estáis servidos con esta tecnología?

Esto es, por así decirlo, nuestro MVP. No obstante, contamos con un roadmap claramente orientado a la especialización vertical.

Actualmente, nuestro producto aborda la valoración y la gestión del valor de forma transversal. A través de los distintos agentes, ayudamos a las empresas a entender cómo generan valor y cómo pueden gestionarlo, lo cual es especialmente relevante en la actual economía del conocimiento y en la era de los intangibles.

En este contexto, una empresa con un alto componente de innovación genera valor fundamentalmente a través de sus activos intangibles. Por tanto, la clave está en entender cómo estos activos contribuyen a la creación de valor. Ese enfoque ya lo tenemos resuelto a nivel generalista.

El siguiente paso consiste en desarrollar verticales específicos. Por ejemplo, en el ámbito del talento y los recursos humanos, centrados en cómo gestionar el capital humano para maximizar el valor; o en el área de operaciones, enfocados en la gestión de la propiedad intelectual como palanca de generación de valor.

¿Puede llegar a que las empresas se intenten autovalorar usando su IA propia y eso os pueda quitar mercado?

Absolutamente sí. La cuestión es captar mercado de forma progresiva, porque lo que ofrecemos es un producto altamente especializado. De hecho, una parte del producto va a ser freemium.

En ese sentido, cualquier usuario que quiera realizar una valoración básica de su empresa podrá acceder a una versión freemium de Lucas. Sin embargo, cuando el objetivo sea una gestión rigurosa del valor y la entrega de resultados consistentes a terceros, el enfoque de autogestión presenta un riesgo elevado.

Esto se debe a que, sin un experto en el loop, los sistemas de inteligencia artificial pueden introducir sesgos relevantes. Precisamente, nuestro objetivo es minimizar esos sesgos para ofrecer resultados neutros, consistentes y técnicamente sólidos.

Nuestra ambición es posicionarnos —como Cofi Solutions Futurlytics— como un estándar de referencia. Es decir, que el usuario pueda afirmar: “He utilizado Futurlytics y este es el resultado”, respaldado por un razonamiento estructurado y experto detrás.

Y ya por terminar, ¿cuál es vuestro plan de empresa? ¿Qué recursos tenéis ahora?

Sí, actualmente somos un equipo de unas diez personas. En términos de facturación, es bastante dinámico. Lo único que puedo decir es que la compañía lleva aproximadamente año y medio en el mercado y, hasta ahora, hemos venido doblando la facturación trimestre tras trimestre. Esa es la tendencia que estamos siguiendo. En este momento estimamos cerrar el año con una facturación cercana al millón de euros, aunque no puedo concretarlo con total precisión, ya que estamos muy focalizados en el crecimiento.

¿Se puede decir entonces que vuestros intangibles son adecuados?

Sí, desde luego consideramos que sí. Además, estamos incorporando algunos fichajes estratégicos que reforzarán significativamente nuestros intangibles a nivel de equipo. En cualquier caso, ya contamos con el conocimiento, las capacidades y la estructura necesarios para ejecutar lo que estamos construyendo.

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