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“Las organizaciones deben centrarse en sus sistemas más críticos”

Leandro Pérez Manzanera, Presidente de Autelsi.

Leandro Pérez Manzanera, Presidente de Autelsi
Leandro Pérez Manzanera, Presidente de Autelsi

¿Cuál ha sido el impacto de la covid, tanto para los proveedores como para los usuarios?

L. P. M.: En la oferta, hay compañías en las que el impacto de esta situación es favorable. Para aquellas que comercializan cloud, están en el ámbito de la ciberseguridad o desarrollan software para soportar el teletrabajo, ha aumentado la demanda. En cambio, los proveedores más tradicionales, muy centrados en ofrecer servicios, están observando un impacto negativo para materializar proyectos que no son imprescindibles para las compañías, que bien se están ralentizando o posponiendo.

Por otro lado, existen grandes organizaciones que demandan a los proveedores que reduzcan tarifas y facturación. Dado que en España no hay compañías como Google o Facebook, o la propia TikTok, a nivel nacional, lo que se prevé es que haya una inflación. Además, el valor bursátil en las telecos está deteriorado y la guerra de precios está erosionando a los suministradores.

¿Qué piensa que ocurrirá con los proyectos innovadores?

L. P. M.: Las grandes empresas usuarias van a centrarse en la mejora, securización y gestión de sus infraestructuras, hay cierto miedo a los problemas relacionados con la ciberseguridad, porque nadie está a salvo, y más preocupación todavía teniendo en cuenta que las plantillas están trabajando en remoto. Lo importante es reforzar las infraestructuras para ese trabajo en remoto, y revisar la arquitectura software y hardware para atemperar esos ataques; aunque esto puede ser un freno muy claro a la llamada transformación digital.

Con esto quiero decir que las organizaciones están reduciendo los presupuestos de TI. Los proyectos de IA, de robótica, realidad aumentada, de innovación… han desaparecido frente a la idea de reforzar la infraestructura existente ante este momento de incertidumbre.

Esta bajada de presupuestos que estima puede ser dura para el sector.

Los pronósticos marcan que el gasto global en Tecnologías de la Información durante 2020 desciende un 8% a nivel mundial, según Gartner. De cara a este año 2021, muchas organizaciones están elaborando planes que dejan de lado la innovación como algo prioritario y prefieren apostar por las infraestructuras críticas que soportan el negocio. Se está pensando en cuándo poder volver a la normalidad con el trasfondo de los anuncios que han realizado grandes empresas en España, que implican recortes importantes como reacción a la bajada prevista de cara a 2021.

No espera entonces un 2021 con optimismo...

L. P. M.: En el sector público, con la aprobación de los Presupuestos, se va a producir una inyección de capital que ayudará a agilizar la Agenda Digital. Esto significará que la Administración Pública va a tirar de la demanda.

En la vertiente del sector privado es impensable que se haga. Transporte, Distribución, Ocio, Oil&Gas… son ámbitos de actividad en los que ha caído la cuenta de resultados clarísimamente y donde se producirá una reducción de costes a todos los niveles.

Las empresas se dan cuenta del valor que supone contar con un CIO que dirija las infraestructuras, soporte el teletrabajo y gestione la ciberseguridad

¿Ha habido algo positivo en esta situación?

L. P. M.: Es cierto que hay algunos temas positivos para nuestro sector en esta situación. La sociedad en general se ha dado cuenta de que las tecnologías son imprescindibles para solventar este tipo de emergencias, hay que imaginarse qué habría ocurrido con el impacto de esta pandemia sin que las empresas hubieran podido teletrabajar o sin que fuera posible el intercambio de información entre las entidades a través de cualquier dispositivo. Por eso, hay que agradecer enormemente el trabajo desarrollado por cualquier profesional tecnológico.

Este sector nos ha permitido en los meses más duros trabajar desde casa, porque la red de telecomunicaciones lo ha permitido, así como la educación a distancia o la telemedicina.

¿Cuál ha sido la relevancia de las telecomunicaciones?

L. P. M.: Ha sido enorme, han posibilitado que estemos informados y se ha visto cómo las redes han aguantado todo el tráfico generado. Por eso, en estos momentos, hay que trasladar la importancia que tienen y darse cuenta de que no deben padecer esa continua guerra de precios.

La Administración debe ayudar para el presente y el futuro del sector de las telecomunicaciones. Ahora va a tener protagonismo la 5G, el Gobierno la puede subastar, pero ¿qué incentivos tendrán los grandes operadores en invertir en 5G si se les obliga a compartir la red con otros entrantes? ¿Por qué no se regalan las frecuencias y se obliga a hacer un despliegue más rápido? Esto es algo que señalan algunos analistas. Si queremos avanzar realmente en este tema, no sé si el mejor sistema es vender las concesiones y si las telcos están preparadas viendo cómo están sufriendo sus ingresos.

¿Qué pasos habría que dar durante este año 2021?

L. P. M.: Es vital hacer un esfuerzo nacional para acabar con la lacra de los ciberataques. Sin ciberseguridad no puede haber transformación digital. No me compraría nunca el mejor coche del mundo si le fallan los frenos. No podemos escuchar, como si no pasara nada, que el sistema informático de un hospital de Madrid es atacado en plena pandemia covid, algo que también ha afectado a compañías de seguros, de seguridad, de alta tecnología… no se libra nadie. Es un tema que sigue sin resolverse.

Por otro lado, hay que modernizar las infraestructuras, tener clara la estrategia de qué llevar a la nube y dar eficiencia a las funciones más críticas de las organizaciones. Si de ahí somos capaces de liberar partidas, el siguiente paso será ejecutar proyectos innovadores.

Pero organizaciones de cualquier sector no pueden invertir en innovación si disminuyen drásticamente sus ingresos. Significa que sectores que están en la mente de todos, golpeados y afectados por la crisis bursátil, tienen que centrarse en sus sistemas más críticos, aunque es algo extrapolable a todo tipo de actividad. Si las empresas han implantado el teletrabajo no se pueden caer los servidores, también hay que estar preparados para recibir un ataque de ransomware o evitar que se desmoronen las operaciones principales de un negocio.

No hay ningún negocio en España que no esté tocado.

¿Dónde encaja el CIO en este puzle?

L. P. M.: Ha tenido que llegar una desgracia mundial tan grande para que el papel del CIO tome una relevancia más significativa. Ahora las empresas sí se dan cuenta del valor que supone contar con una persona que dirija las infraestructuras, soporte el teletrabajo y gestione sistemas de ciberseguridad. Aunque tendrá el inconveniente de contar con presupuestos recortados que le obligarán en primer lugar a afrontar lo crítico de manera eficiente.

 

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