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La IA eleva el riesgo de fuga de datos en el sector legal



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Serval Networks subraya la necesidad de reforzar la ciberseguridad en el sector legal con estrategias proactivas que protejan la confidencialidad, el secreto profesional y el uso seguro de la inteligencia artificia

Publicado el 7 may 2026



Ciberseguridad_Sector legal

La transformación digital del sector legal, impulsada por la digitalización de expedientes, el trabajo en la nube y la adopción creciente de herramientas de inteligencia artificial está obligando a los bufetes de abogados a revisar sus estrategias de ciberseguridad. Ante esta situación, Serval Networks, proveedor de servicios gestionados de ciberseguridad, advierte de que la protección de la información confidencial ya no puede abordarse solo desde un enfoque reactivo, sino como una prioridad estratégica para la firma.

Objetivo: el sector jurídico

El sector jurídico se ha convertido en un objetivo muy atractivo para los ciberdelincuentes por la naturaleza de los datos que gestiona; contratos, expedientes judiciales, documentación mercantil, información financiera, operaciones de M&A, propiedad intelectual o datos personales. Una brecha de seguridad en un despacho no solo puede generar daños económicos o reputacionales, sino comprometer directamente el secreto profesional, la posición de un cliente o la confianza sobre la que se construye la relación abogado-cliente.

De este modo, y en un momento donde la IA generativa se incorpora a tareas como la revisión, documental, el análisis de jurisprudencia, preparación de borradores o elaboración de resúmenes, la preocupación se crece en el sector. Según Thomson Reuters, el 26% de los profesionales legales ya utiliza IA generativa, frente al 14% del año anterior, y la adopción alcanza el 28% entre los despachos de abogados.

Riesgos de exposición de información

Para Serval Networks, esta evolución es una oportunidad clara de eficiencia, pero también introduce nuevos riesgos si no se acompaña de políticas, controles y soluciones específicas. El uso de herramientas de IA comerciales sin supervisión puede derivar en la exposición de información confidencial de clientes, mientras que el uso de aplicaciones no autorizadas por parte de empleados, o lo que se conoce como Shadow AI, amplía la superficie de riesgo y dificulta la trazabilidad de los datos.

“En el sector legal, proteger la información va más allá de una cuestión tecnológica, es compromiso directo con la confianza del cliente y con el propio ejercicio profesional. La IA puede aportar enormes mejoras de productividad, pero solo si se utiliza bajo un marco de control, supervisión y seguridad que impida que datos sensibles terminen en entornos no autorizados”, señala Carlos Baquero, responsable de Preventa de Serval Networks.

DLP e IA segura: control sobre el dato sensible

Entre las tecnologías más relevantes para este entorno destaca el DLP (Data Loss Prevention), que permite identificar documentos sensibles, supervisar su circulación y evitar envíos indebidos a canales no autorizados, como correos personales, unidades externas, repositorios no corporativos o nubes públicas. Además, aporta trazabilidad sobre los accesos y movimientos de la información, un aspecto clave para el cumplimiento normativo en los despachos.

En el caso de los bufetes, estas soluciones facilitan la clasificación inteligente de documentos que contienen información sensible, como contratos, operaciones corporativas, datos penales o expedientes judiciales; establecen controles de salida para bloquear o alertar ante movimientos inadecuados de información; y aportan trazabilidad, permitiendo saber quién ha accedido a qué documento, cuándo y qué acción ha realizado sobre él.

Serval Networks subraya además que el uso seguro de la IA exige mecanismos capaces de supervisar el tráfico y los documentos antes de que sean compartidos con estas plataformas. Esto implica contar con soluciones que puedan alertar, bloquear o impedir la subida de información cuando exista riesgo de incumplimiento normativo, exposición de datos sensibles o vulneración de políticas internas.

“Los despachos necesitan aprovechar el valor de la IA sin renunciar al control sobre sus datos. No se trata de prohibir su uso, sino de establecer un entorno seguro donde la innovación conviva con la confidencialidad, el cumplimiento y el secreto profesional”, añade Baquero.

Serval Networks recuerda que la ciberseguridad se ha convertido en una cuestión de negocio para los bufetes y defiende la necesidad de impulsar una auténtica cultura de ciberhigiene, en la que la prevención de fuga de datos y el uso seguro de la IA formen parte del día a día de la organización.

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