PREGUNTAS CLAVE
1. ¿Qué ha ocurrido entre Oracle y Open?
Las empresas han suspendido las negociaciones para ampliar su centro de datos de inteligencia artificial en Abilene (Texas) tras desacuerdos sobre financiación y previsiones de demanda.
2. ¿Qué capacidad tiene actualmente el centro de datos?
El complejo cuenta con aproximadamente 1,2 gigavatios de capacidad, con planes de ampliación hasta 2 GW.
3. ¿Qué es el proyecto Stargate?
Stargate es una iniciativa de infraestructura de IA valorada en hasta 500.000 millones de dólares, destinada a construir grandes centros de datos para el entrenamiento y despliegue de modelos avanzados de inteligencia artificial.
4. ¿Por qué preocupa a los inversores?
El elevado gasto en infraestructuras, el alto nivel de deuda de algunas compañías y la incertidumbre sobre la demanda futura de IA generan dudas sobre la sostenibilidad del modelo.
5. ¿Cuánto están invirtiendo las grandes tecnológicas en IA?
Según TrendForce, los ocho mayores proveedores cloud podrían invertir más de 710.000 millones de dólares en capital este año, un incremento del 61% respecto a 2025.
Índice de temas
Un proyecto clave del plan Stargate queda en pausa
Oracle y OpenAI han dejado en suspenso la ampliación de su principal centro de datos de inteligencia artificial en Abilene, Texas, una infraestructura que debía convertirse en uno de los pilares del ambicioso plan Stargate, valorado en hasta 500.000 millones de dólares.
Según informó Bloomberg, las conversaciones para ampliar el complejo se han estancado después de que no se alcanzara un acuerdo sobre el modelo de financiación ni sobre las previsiones de demanda que OpenAI estaría dispuesta a facilitar.
El proyecto contemplaba ampliar el campus —actualmente compuesto por ocho edificios— hasta alcanzar 2 gigavatios (GW) de capacidad, frente a los 1,2 GW actuales.
Inversión masiva y creciente escepticismo
La expansión formaba parte de un acuerdo más amplio por el cual Oracle se comprometía a desplegar hasta 4,5 GW de infraestructura destinada a soportar el entrenamiento y operación de los grandes modelos de lenguaje (LLM) de OpenAI.
Sin embargo, analistas e inversores han observado el plan con escepticismo. Oracle anunció recientemente su intención de captar 50.000 millones de dólares adicionales en deuda y capital para financiar su expansión en centros de datos, una decisión que llega cuando la compañía mantiene un ratio deuda-capital superior al 500%.
A pesar del freno en Abilene, ambas empresas sostienen que el acuerdo global —estimado en 300.000 millones de dólares en infraestructuras para OpenAI— continúa en marcha.
La carrera por la infraestructura de IA no se detiene
El enfriamiento de las negociaciones ha abierto la puerta a otros actores del sector. Según Bloomberg, la situación habría permitido a Meta explorar oportunidades relacionadas con la infraestructura del proyecto, después de que Nvidia realizara un depósito de 150 millones de dólares para el desarrollador de centros de datos Crusoe.
Meta, por su parte, ya ha anunciado planes para invertir hasta 135.000 millones de dólares en gasto de capital en 2026, una cifra que refleja la intensidad de la carrera tecnológica por dominar la IA.
Un gasto histórico de las grandes tecnológicas
El impulso inversor no es exclusivo de Meta. Un análisis de la consultora taiwanesa TrendForce estima que los ocho mayores proveedores cloud del mundo —Google, Amazon, Meta, Microsoft, Oracle, Tencent, Alibaba y Baidu— superarán los 710.000 millones de dólares en gasto de capital este año, un 61% más que en 2025.
Este crecimiento está directamente vinculado al despliegue de centros de datos diseñados para cargas de trabajo de inteligencia artificial, que requieren enormes capacidades de computación y energía.
El factor energético podría cambiar la ecuación
El modelo de expansión de la infraestructura de IA también se enfrenta a nuevos riesgos externos. La escalada del precio del petróleo —impulsada por el conflicto en Irán— ha llevado el Brent a acercarse a los 120 dólares por barril, situándose actualmente en torno a 106 dólares.
Si la tendencia se mantiene, el encarecimiento de la energía podría afectar significativamente al coste operativo de los centros de datos de IA, infraestructuras especialmente intensivas en consumo eléctrico.
Para muchos analistas, el caso de Abilene podría ser la primera señal de que el ritmo de inversión en la infraestructura de la IA empieza a encontrar límites financieros y energéticos.






