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Qué es IQ Fabric
Desde el reciente lanzamiento de IQ Fabric en Microsoft Ignite, se ha abierto una gran ventana de posibilidades para las empresas. El potencial que ofrece esta solución reside en su capacidad para, a partir de los datos de una organización, crear una base común de conocimiento que ayude a optimizar la automatización de procesos, favorecer una adopción de la Inteligencia Artificial realmente alineada con el negocio y tomar mejores decisiones.
IQ Fabric es la capa de inteligencia semántica que impulsa la evolución de Microsoft Fabric desde una plataforma de datos hacia una plataforma de inteligencia. Al añadir significado y contexto de negocio a la información unificada en OneLake, organizándola según el lenguaje del negocio, permite un uso más inteligente de la misma.

El verdadero cambio se produce cuando esos datos se convierten en inteligencia comprensible y accionable para el negocio
ENRIQUE MOLINA, PRODWARE
Qué permite hacer IQ Fabric
Este enfoque democratiza el acceso a la información, pues facilita un acceso seguro y universal a los datos mediante un idioma comprensible para todos los empleados. Así, expertos de negocio sin perfil técnico pueden construir y evolucionar ontologías, definiendo entidades, relaciones y reglas sin depender de ciclos de ingeniería complejos.
IQ Fabric integra cinco capacidades en un único sistema de inteligencia semántica: ontología, modelo semántico, grafo, agente de datos y agente de operaciones. En una compañía comercial, Fabric IQ establece de forma compartida qué es un cliente, una venta o un proveedor y cómo se interrelacionan. Las definiciones fiables y comunes que genera sirven para analizar los resultados y operar el negocio –por ejemplo, cómo se calcula la facturación o qué ventas cuentan para los objetivos comerciales–, así como para comprender relaciones complejas, como el impacto de un proveedor en varios clientes o productos. Sobre esta base semántica, los agentes pueden no solo responder a preguntas, sino también anticipar riesgos y activar acciones en tiempo real.
Una plataforma de datos unificada
El salto que supone IQ Fabric se comprende mejor si se entiende que disponer de una plataforma de datos unificada es una condición necesaria pero no suficiente para generar valor. El verdadero cambio se produce cuando esos datos se convierten en inteligencia comprensible y accionable para el negocio.
Muchas organizaciones almacenan datos y los analizan, e invierten muchos recursos en ello. Pero si no existe un lenguaje común y cada equipo los interpreta de manera diferente, difícilmente se podrán tomar decisiones alineadas y consistentes.
Según un estudio reciente publicado en el Journal of Web Semantics, los lagos de datos acaban convirtiéndose en “pantanos de datos” cuando no hay una capa semántica basada en ontologías y modelos de significado. Esta capa resulta esencial para que los datos sean comprensibles e integrables y para que se puedan explotar de forma eficaz.
Para las empresas, la brecha entre datos y negocio tiene consecuencias claras, por ejemplo, en el uso de la Inteligencia Artificial. Algunos estudios indican que hasta un 60% de los proyectos de IA generativa se abandonan por problemas de calidad de los datos o por una falta de valor de negocio claro, lo que muestra la importancia de contar una base semántica sólida y alineada con el negocio.
Cuando la Inteligencia Artificial se despliega sin un marco como IQ Fabric, puede ocurrir que el sistema genere respuestas plausibles a las consultas que se le plantean, pero que no son aplicables a la realidad del negocio, o que los copilots den contestaciones diferentes a la misma pregunta según la fuente de la que extraigan la información. Esto, a su vez, puede provocar que los usuarios desconfíen de los sistemas de IA y, por consiguiente, tiendan a utilizarlos cada vez menos.
Cuáles el valor estratégico de IQ Fabric
El valor estratégico de IQ Fabric va más allá de las preguntas puntuales que realizan los usuarios en Copilot o de los dashboards que consultan en Power BI. Porque no se trata solo de acceder a los datos o visualizarlos, sino de que la organización pueda razonar y operar con ellos.
Uno de los beneficios que pueden obtener las empresas del uso de esta plataforma es la alineación entre la estrategia y las operaciones. Así, objetivos estratégicos que se presentan como conceptos abstractos, como el crecimiento rentable, la eficiencia o la experiencia del cliente, se pueden aterrizar en definiciones y reglas operativas concretas, evitando que cada equipo interprete los indicadores de una forma diferente.
La arquitectura semántica acelerará la transformación empresarial, con la creación de agentes autónomos capaces de monitorizar datos en tiempo real para tomar decisiones dentro de un ciclo continuo de observación, análisis, decisión y acción, especialmente relevante en procesos críticos.
La combinación de semántica, automatización y razonamiento que ofrece IQ Fabric se traduce en un impacto real cuando se aplica a procesos concretos dentro de la organización. En el ámbito financiero, permitirá analizar relaciones complejas entre cuentas y transferencias internacionales y detectar transacciones sospechosas, mientras que en el sector logístico ayudará a predecir disrupciones y a prescribir acciones autónomas para optimizar rutas, proveedores e inventario.
A los profesionales de recursos humanos les servirá para identificar brechas de talento y realizar propuestas de desarrollo personalizadas a los empleados, y también será de gran utilidad en marketing, para hacer recomendaciones personalizadas en tiempo real basadas en el journey del cliente y sus preferencias. En los departamentos de compliance hará posible la monitorización automática de cambios regulatorios y la generación de reportes de cumplimiento sin intervención manual.
Integración con Foundry IQ
Además, la integración con Foundry IQ, la capa de conocimiento unificado para agentes de IA, multiplica el potencial de IQ Fabric. Al conectar a los agentes con fuentes como Microsoft 365, datos operacionales, aplicaciones personalizadas y la web, facilita un razonamiento de negocio con contexto unificado.
El lanzamiento de IQ Fabric abre dos vías para la implementación de la IA empresarial: una más táctica y otra más estratégica. La primera consistiría en preparar datos específicos para cada caso de uso, aportando inteligencia focalizada. Con una visión estratégica, se podría ir más allá, unificando y securizando toda la información empresarial en un único lugar (Microsoft Fabric) para transformarla en valor de negocio y habilitar la automatización mediante agentes autónomos.
Si IQ Fabric cumple lo prometido, potenciará la confianza en los copilots y agentes empresariales, ofreciendo respuestas mucho más deterministas y fiables sobre los datos. Esa confianza es un requisito fundamental para que los usuarios empiecen a apoyarse en la IA para tomar decisiones reales y esta se utilice de forma transversal en toda la organización.






