entrevistas

John Bradshaw (Akamai): «La inteligencia artificial es tan buena, o tan mala, como los datos que la alimentan»



Dirección copiada

John Bradshaw, director de Tecnología y Estrategia de Cloud Computing en Akamai, analiza durante su visita a España el cambio de paradigma que supone la «quinta ola» tecnológica

Publicado el 14 may 2026



Akamai
John Bradshaw, director de Tecnología y Estrategia de Cloud Computing en Akamai.

John Bradshaw, director de Tecnología y Estrategia de Cloud Computing en Akamai, analiza durante su visita a España el cambio de paradigma que supone la «quinta ola» tecnológica. En esta entrevista, Bradshaw detalla cómo la convergencia entre el edge computing y la inteligencia artificial (IA) agéntica está transformando la relación de las empresas con sus clientes, la importancia estratégica del mercado español y los retos de seguridad en un mundo impulsado por las API.

Ha venido a España para asistir al Data Center Dynamics (DCD). ¿Por qué es importante para Akamai estar presente en este evento y cuál es su visión del mercado local?

Nuestra presencia aquí responde a una convergencia de factores, especialmente por el trabajo que estamos realizando en torno a la IA y la nube de inferencia. España es particularmente importante porque es un punto de conexión donde muchas organizaciones están expandiendo sus capacidades, además de estar cerca de África y otras partes de Europa. Existe una enorme cantidad de talento y capacidad local capaz de aprovechar las nuevas tecnologías que estamos trayendo al mercado. En eventos como este, debatimos cómo equilibrar las necesidades locales con la cadena de suministro y la demanda de clientes globales.

Hace un par de años, el negocio de la cloud representaba cerca del 15% de los ingresos de Akamai. ¿Sigue siendo una parte tan significativa del negocio actualmente?

De hecho, hemos superado esas cifras. A principios de año, anunciamos un crecimiento de entre el 45% y el 50% interanual en nuestro negocio de computación. Actualmente, el cloud representa aproximadamente el 17% de nuestros ingresos totales. Es un área extremadamente estratégica, ya que la integración de la inferencia en el edge y en toda nuestra organización está cambiando fundamentalmente nuestra forma de trabajar. Hemos pasado de ser una CDN a un proveedor de seguridad, y ahora nos expandimos con fuerza en la computación y la IA.

Usted siempre ha defendido la estrategia de acercar la nube al cliente. ¿Cómo se aplica esto ahora con el auge de la IA?

Contamos con una ventaja competitiva: una red construida durante más de 25 años con 4.500 puntos de presencia (PoPs) en todo el mundo. Si no estamos en tu pueblo, estamos en tu ciudad, lo que nos sitúa mucho más cerca del usuario final. Esto es vital para las interacciones con agentes o servicios de IA, ya que estas decisiones deben tomarse en milisegundos. Para lograrlo, hemos establecido alianzas estratégicas con socios como Nvidia, desplegando miles de tarjetas GPU en todo el mundo para permitir a los clientes ejecutar cargas de trabajo agénticas y de inferencia lo más cerca posible del edge.

Hablando de IA agéntica, muchas empresas temen que los costes de los grandes modelos de lenguaje (LLM) sean inasumibles. ¿Cómo lo están abordando?

El reto de los LLM es que procesan la suma de todo el conocimiento humano, lo cual es increíblemente caro. Sin embargo, si una empresa de telecomunicaciones solo necesita responder por qué no funciona la banda ancha de un cliente, no necesita todo ese conocimiento, sino un modelo de lenguaje especializado. La IA agéntica permite usar modelos más eficientes que pueden realizar tareas específicas a una décima o centésima parte del coste de un LLM convencional. Se trata de pasar del «hype» de la IA a casos de uso discretos que resuelvan problemas reales de negocio.

Recientemente han introducido innovaciones en seguridad, como el Security Posture Center. ¿Qué supone esto para las empresas?

Las API se han convertido en el motor detrás de todo el cómputo moderno, y eso es aún más crítico con las cargas de trabajo agénticas que interactúan con ellas. Nuestra innovación permite a los clientes escanear su estado de API automáticamente para entender dónde existen brechas y solucionarlas en tiempo real, en lugar de esperar a que el código esté desplegado para darse cuenta de los fallos. Si no puedes ver una vulnerabilidad, no puedes gestionarla, y estas herramientas ofrecen visibilidad no solo a los ingenieros, sino a todo el negocio para tomar mejores decisiones.

¿Son la Inteligencia Artificial y el Cloud compañeros de viaje obligatorios?

Absolutamente. La IA solo es tan buena como los datos que la alimentan y su fuente, y para eso necesitas que el cloud contenga esos datos. Los datos deben estar donde está la IA para que la respuesta sea rápida. Nadie quiere experimentar esos «puntos suspensivos» cuando la IA está pensando porque los servidores están lejos o saturados; todos nos hemos vuelto muy impacientes y buscamos inmediatez.

¿Cuáles son los próximos objetivos de Akamai en este ámbito?

Estamos desplegando más hardware en todo el mundo y lanzando soluciones como «funciones» que permiten ejecutar aplicaciones completas en el edge de forma eficiente. También estamos instalando clústeres de GPU de gran tamaño, de entre 4.000 y 6.000 nodos, para trabajos específicos de clientes. Es un momento emocionante donde la tecnología empieza a hacer que «Star Trek» parezca real: puedes pedirle cualquier cosa al ordenador y obtener una solución con un impacto real.

Artículos relacionados