El gasto moderado marca las pautas de las empresas

Las previsiones del gasto informático para 2002 mantienen un índice de crecimiento inferior a los dos dígitos, hecho que no se producía desde hacía siete años. Se vuelve, así, a una etapa de incertidumbre que marcará el ritmo inversor de las compañías.

Publicado el 17 Ene 2002

Tras siete años en los que la evolución del gasto informático se ha mantenido, año a año, por encima de los dos dígitos (siendo las más elevadas las previsiones para 2000, del 17,2 por ciento), nos encontramos con un mercado dubitativo que muestra ciertas reticencias en sus inversiones, eso sí, positivas. La desaceleración económica de los últimos meses lleva, de este modo, a pronosticar un incremento de la inversión en Tecnologías de la Información en 2002 del 7,9 por ciento; y ello a pesar de los proyectos en puertas relacionados con las plataformas de Internet y e-business, los relativos a la adaptación al euro, la creciente demanda de software de gestión empresarial y la cada vez mayor proliferación que existe por adaptar las infraestructuras informáticas de las empresas hacia una mejora de los entornos de servicios al usuario. Del mismo modo, habría que mencionar de manera positiva el avance de una serie de servicios de Tecnologías de la Información basados en las telecomunicaciones.

En cifras comparativas, se observa que la situación del mercado de las Tecnologías de la Información en España sigue siendo de crecimiento, aunque mucho más moderado que el detectado durante los últimos años. Hablamos de un aumento previsto para 2002 del 7,9 por ciento, cuando el año anterior este indicativo era casi el doble, cuando se situaba en el 14 por ciento, y en los dos estudios precedentes (para 1999 y 1998) el incremento previsto se situó en el 13,6 y 15,8 por ciento, respectivamente.

Las razones para esta nueva situación no parecen bastante claras. Pero sí hay que considerar cierta decepción que ha experimentado el sector en su totalidad en cuanto a las iniciativas empresariales en Internet, que ha llevado a un reajuste del mercado con la desaparición de un gran número de entidades punto com. Del mismo modo, ha sido éste un año que ha visto caer de manera significativa los valores bursátiles de las compañías tecnológicas y que, paralelamente, ha provocado reajustes de plantilla considerables.
Otro hecho que sobrevuela el sector muestra la incertidumbre relacionada con los procesos de fusión o de adquisición que rodean el mercado, acuerdos éstos que ralentizan un sector ya de por sí bastante inseguro.

Al margen de estas consideraciones y atendiendo al propio incremento de la inversión prevista para 2002, vemos que el gasto permanece estable en los últimos años en cuanto a su distribución por segmentos. El hardware permanece como prioridad, en términos similares a años anteriores, pero con un ligero crecimiento, seguido por software y servicios. Datos que apenas varían en todo caso y que sugieren pocos cambios en este terreno.

Al abordar de forma más específica la evolución de los presupuestos informáticos por sectores de actividad, la situación de cada uno de ellos en el mercado adquiere tintes diferentes. Así, de unas previsiones al alza por parte de Finanzas del 12,1 por ciento pasamos, por el lado contrario, a una tendencia de incrementar los gastos en Industria que se sitúa en únicamente el 4,4 por ciento. Para el sector de la Administración Pública se estima un crecimiento del 10,4 por ciento, mientras que en Servicios este porcentaje es del 9,9 por ciento y en Distribución del 6,1 por ciento.

No es de extrañar los datos relativos a Finanzas y al sector público, toda vez que ya han demostrado durante el último año una mayor predisposición a que su negocio esté soportado por las nuevas tecnologías. En el primer caso, por su propia idiosincrasia competitiva y ante el floreciente auge del entorno on line en el que se mueve; en tanto que la Administración ha empujado sus inversiones para subirse, definitivamente, al carro de las TI, eso sí mediante iniciativas más comprometedoras del Gobierno, como es el caso del Plan Info XXI.

Sin embargo, estas estimaciones se han visto afectadas por un reajuste realizado en los últimos meses, ya que a primeros de año algunos analistas del sector vaticinaban para el próximo año un crecimiento de las inversiones en Tecnologías de la Información de entre un 11 y un 13 por ciento.

En todo caso, conviene subrayar que el sector debe ser moderadamente optimista, debido sobre todo a que en épocas de crisis se sigue manteniendo una tendencia alcista; aunque, eso sí, por debajo de los dos dígitos a los que tanto nos habíamos acostumbrado en los últimos años. Pero sin olvidarnos, por otro lado, que conviene seguir tomando conciencia de que, a pesar de este ritmo ascendente, España continúa sin estar alineada con el grupo de cabeza de la Unión Europea en cuanto al peso de las Tecnologías de la Información en la economía.

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Redacción Computing

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