Juan Ángel López Serrano ha cogido el testigo de Enrique Ferrer como CIO de Ford España. En una distendida conversación con Computing, el directivo analiza su primer semestre al frente del departamento de TI tras casi un cuarto de siglo en la compañía.
En una transición que define como un cambio de paradigma, López Serrano detalla el reto de modernizar aplicaciones con tres décadas de historia y la llegada de la inteligencia artificial como una herramienta de «inteligencia aumentada» en un mercado de automoción cada vez más competitivo y centralizado.
Tras casi 25 años en la casa, la mayoría en Ford Credit, has cumplido seis meses como CIO de Ford España. ¿Cómo ha sido este cambio de silla y cuál es el mayor reto que has asumido?
Entré en Ford en 2001 y, aunque siempre he estado en IT, mi experiencia era puramente bancaria y de financiación. Al asumir esta posición en octubre de 2025, el mayor reto que he asumido ha sido el conocimiento del negocio. He pasado del mundo de los pagos mensuales y el trato con el cliente financiero al “mundo del metal”: tecnología y fabricación; y al contacto con concesionarios, las campañas de marketing y el pricing.
Mi labor ahora es hablar con los proveedores, aplicar controles y asegurar que Negocio y Tecnología hablan el mismo lenguaje
Además, el cambio de paradigma es total: en Ford Credit yo era el «ejecutor», el que desarrollaba las aplicaciones; en IT soy un controller y un consultor. Prácticamente todas nuestras herramientas están externalizadas, por lo que mi labor ahora es hablar con los proveedores, aplicar controles y asegurar que Negocio y Tecnología hablan el mismo lenguaje.
A nivel personal, te defines como alguien movido por la curiosidad pero que lucha con las «prisas». ¿Cómo influye esto en tu liderazgo?
Mi fortaleza es la curiosidad, es lo que me hace estar motivado y sentirme pleno, ocupando una posición donde me falta un universo de cosas por conocer. Si algo no lo sé, investigo y pregunto al detalle.
Lo malo es que siempre tengo una sensación de urgencia, voy a toda pastilla. A veces me han dicho que parece que siempre tengo prisa por pasar a la siguiente pregunta. Es algo que debo medir, porque transmitir esa sensación de alerta constante puede ser agotador para el equipo, y para mí mismo, claro (bromea el directivo).
Desde tu perspectiva de negocio, ¿cuáles son los grandes desafíos tecnológicos a los que se enfrenta Ford actualmente?
Ahora mismo, Ford tiene sobre la mesa tres cuestiones primordiales: la modernización de sistemas, la simplificación de procesos y la homogeneización europea. Aún tenemos soluciones locales muy específicas por país, y el reto es centralizarlas para que la imagen de marca y la experiencia del cliente sean iguales, estés en España o en Francia, por ejemplo.
También está la lucha contra el legacy. En España tenemos aplicaciones con más de 30 años de vida. No es que no funcionen, porque están muy adaptadas a nuestro negocio, pero necesitan una refactorización para ser más dinámicas; y estar menos on premise y más en cloud de cara al futuro.
Has mencionado que buscáis la homogeneización en la compañía, ¿de qué manera afecta esto a la toma de decisiones? ¿Y de qué manera influye en la autonomía de IT en España?
La capacidad de decisión local es limitada porque, como ya he comentado, Ford se dirige hacia una gobernanza y una imagen de marca única. No podemos permitir que cada mercado haga lo que quiera, porque mantener ese ecosistema sería una locura muy costosa.
La capacidad de decisión local es limitada porque Ford se dirige hacia una gobernanza y una imagen de marca única
Por lo tanto, contamos con departamentos centrales de arquitectura y ciberseguridad que marcan las reglas para todos. Esto, lejos de ser un problema, nos da seguridad, especialmente al ser una empresa americana con el respaldo de infraestructuras en terreno europeo.
Es imposible no hablar de inteligencia artificial. ¿En qué punto se encuentra Ford España en este sentido?
Estamos en las fases iniciales, evaluando las herramientas que la corporación pone a nuestra disposición. No buscamos que la IA dicte por qué hacemos las cosas, sino que se materialice en un asistente personal que nos ayude en el día a día, automatizando procesos repetitivos y mejorando la conectividad con clientes y concesionarios.
Para mí, la IA es una herramienta de inteligencia aumentada. El riesgo es que nos haga más «tontos» si delegamos todo en ella y perdemos el conocimiento, pero soy optimista. La IA ha venido para quedarse porque el consumidor lo notará en el bolsillo, habrá un nicho para “lo artesanal” pero, en el día a dí,a mandará la eficiencia del coste.
La IA es una herramienta de inteligencia aumentada. El riesgo es que nos haga más «tontos» si delegamos todo en ella y perdemos el conocimiento, pero soy optimista
Hemos hablado mucho de desafíos pero, ¿qué hay de los de la industria a la que pertenece Ford? ¿Cuál crees que es el mayor desafío del sector de la automoción hoy en día?
El reto es entender qué va a querer el cliente: ¿un coche en propiedad o un vehículo como servicio? Los jóvenes ya no ven el coche como sinónimo de libertad, con el auge de la economía colaborativa, prefieren hacer uso de plataformas como Uber o de una bici o un patinete.
A esto hay que sumar la competitividad brutal de los fabricantes chinos y los riesgos geopolíticos. En este sentido, el reto de IT es dar soporte al negocio durante todos estos cambios, pero el verdadero desafío para la empresa es cómo mantener el negocio vivo en un entorno tan cambiante. Veremos qué análisis de la situación puedo hacer si repetimos la entrevista dentro de unos años (ríe el CIO).










