La multinacional Grupo Oesía ha presentado su Plan Estratégico 2026-2030 con el objetivo de consolidarse como actor clave en Europa en tecnologías duales. La hoja de ruta contempla triplicar la cifra de negocio y quintuplicar el EBITDA, apoyada en inversión intensiva, especialización tecnológica y una nueva alianza con Nazca Capital.
Índice de temas
Un salto de escala con ambición industrial
Bajo el lema “Powered by Technology. Delivering Value”, el grupo inicia una nueva fase de crecimiento tras cerrar un ciclo previo con resultados récord. La compañía busca posicionarse en el núcleo de la industria tecnológica europea vinculada a defensa, seguridad y digitalización.
El plan fija objetivos financieros ambiciosos: superar los 1.000 millones de euros de ingresos, alcanzar más de 1.500 millones en contratación y elevar el EBITDA por encima de los 325 millones. Estas cifras implican multiplicar por tres la facturación actual y por cinco el resultado operativo.
“El plan es altamente ambicioso porque acompaña el esfuerzo inversor de España en defensa y aspira a consolidarnos como referencia en tecnologías multidominio”, afirmó Luis Furnells, presidente ejecutivo de Grupo Oesía.
Inversión récord y foco en tecnologías críticas
Uno de los pilares del plan es el incremento del esfuerzo inversor, que superará los 250 millones de euros, triplicando el volumen del ciclo anterior.
La inversión se dirigirá principalmente a I+D+i y al refuerzo de capacidades industriales, con especial foco en tecnologías consideradas estratégicas:
- Inteligencia artificial
- Tecnologías cuánticas
- Fotónica
- Radiofrecuencia
- Baja observabilidad
El objetivo es construir ventajas competitivas en nichos tecnológicos de alto valor añadido, clave en el desarrollo de capacidades duales —tanto civiles como militares—.
Cuatro ejes para competir en Europa
La estrategia del grupo se articula en torno a cuatro grandes vectores:
- Hiperespecialización en nichos tecnológicos multidominio
- Desarrollo de tecnología propia
- Alianzas industriales
- Expansión internacional
Este enfoque busca reforzar la autonomía tecnológica europea en un contexto geopolítico donde la soberanía digital y la seguridad industrial han ganado protagonismo.
Nazca Capital entra como socio estratégico
Para ejecutar el plan, Grupo Oesía incorpora a Nazca Capital como socio financiero, con una participación minoritaria y temporal. La operación permitirá reforzar la capacidad de inversión sin alterar la estructura de control de la compañía, que mantiene su carácter 100% nacional, privado e independiente. “Nazca será un excelente compañero de viaje para un proyecto de esta envergadura”, destacó Furnells.
En concreto, la firma participará a través de su fondo especializado en aeroespacial y defensa, alineado con el posicionamiento estratégico del grupo.
Un fondo de 150 millones para impulsar el ecosistema
Más allá del crecimiento orgánico, ambas compañías lanzarán un fondo de venture capital de 150 millones de euros destinado a invertir en start-ups y scale-ups tecnológicas en España y Europa.Esta iniciativa busca reforzar el ecosistema tecnológico, facilitando el desarrollo de nuevas soluciones en áreas clave y acelerando la transferencia de innovación hacia el tejido industrial.
“El plan contribuirá a dinamizar el ecosistema tecnológico y a generar empleo de alta cualificación”, subrayó Furnells.
Impacto industrial y territorial
El despliegue del plan tendrá también un efecto relevante en términos de empleo y desarrollo territorial. La compañía prevé aumentar su capacidad productiva, fortalecer la cadena de suministro y generar puestos de trabajo cualificados con salarios por encima de la media.
Este enfoque encaja con las políticas públicas orientadas a reforzar la industria tecnológica y de defensa en Europa, en un contexto de creciente inversión en capacidades estratégicas.
Grupo Oesía cuenta actualmente con más de 4.000 profesionales y presencia en 42 países, con 20 sedes distribuidas entre Europa, Latinoamérica y Asia. Su actividad se articula a través de cinco marcas especializadas que cubren desde transformación digital hasta sistemas aeroespaciales y ciberseguridad, consolidando un modelo de hiperespecialización tecnológica.








