Opinión5G

Nube híbrida, 5G y Zero Trust, las bases para un 2022 inteligente y seguro

Por Horacio Morell, Presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel.

Horacio Morell, Presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel.
Horacio Morell, Presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel.

Si algo hemos aprendido de la crisis sanitaria que vivimos desde 2020 es que la tecnología ha pasado a ocupar un papel imprescindible en el día a día de todos. Gracias a ella, hemos podido teletrabajar, mantener relaciones personales y hacer la compra y, a nivel empresarial, ha propiciado un salto definitivo en la transformación digital y desarrollo tecnológico en las organizaciones, que nos ha dejado algunas influencias que seguiremos viendo en este año 2022.

Durante la pandemia, hemos visto una tendencia clara hacia el desarrollo de arquitecturas más sólidas por parte de las empresas, algo que va de la mano de la transformación digital acelerada que han vivido muchas organizaciones. Si esto lo sumamos a la adopción de las nuevas tecnologías como el 5G y el edge computing, nos situamos ante un nuevo entorno empresarial donde la arquitectura ocupa un papel central. Las compañías han sido más conscientes que nunca de la importancia que tiene la nube en su desarrollo empresarial y productivo. Y más concretamente, de lo necesario que es adoptar un modelo de nube híbrida que consolide los recursos de IT, traslade las cargas de trabajo entre los entornos y organice los procesos a través de la automatización.

Por otro lado, otra de las tecnologías que han sido claves este año ha sido la ciberseguridad, que, debido a la situación sanitaria y al incremento de los ciberataques, ha planteado un gran reto a las empresas para protegerse de futuras amenazas. En IBM abogamos por un enfoque Zero Trust que dote de seguridad en todo momento y de manera unificada e integrada a todos los usuarios, dispositivos y conexiones. Esto permite proteger los activos más valiosos y gestionar las amenazas de forma proactiva.

Las compañías han sido más conscientes que nunca de lo necesario que es adoptar un modelo de nube híbrida que consolide los recursos de IT

Democratización tecnológica

Contar con estas herramientas nos permite a las empresas continuar promoviendo otra de las tendencias que hemos visto a lo largo de 2021: la democratización de la tecnología. Esta permitirá una clara optimización del trabajo, de la mano de la transformación digital, de la que los empleados deben formar parte, y a través de impulso de la innovación de las propias compañías.

Otra de las palabras que están marcando nuestro futuro, como personas y empresas, es la privacidad. Es crucial promover una computación que ayude a mejorar la privacidad, protegiendo los datos sensibles y críticos de las empresas en entornos menos fiables. Además, es más importante que nunca proteger la información no solo cuando esta está almacenada, sino también cuando se utiliza y se transfiere. Esto es clave de cara al cumplimento del marco regulatorio cada vez más desarrollado.

La computación cuántica está destinada a ser una de las grandes revoluciones tecnológicas de nuestro presente. En los próximos años veremos una modernización de la programación asistida por la inteligencia artificial que cambiará radicalmente la forma de realizar descubrimientos científicos, y veremos cómo todos los sistemas críticos de nuestras empresas e instituciones también se verán afectados. Esta tecnología nos va a permitir afrontar los problemas más acuciantes del planeta de una forma radicalmente distinta.

Por otro lado, aunque llevamos varios años hablando de edge computing y 5G, 2021 y los próximos 4 años marcarán un antes y un después. Gartner apunta que, para 2025, el 75% de los datos se procesará fuera del centro de datos tradicional o cloud. Esta tecnología permitirá mejorar el control de los datos, reducir los costes, acelerar los conocimientos y las acciones y mantener las operaciones de forma continua.

Un camino parecido le depara a la inteligencia artificial, cuyo uso es cada vez más extenso. Integrada en la vida diaria, los negocios, las administraciones o la medicina, la IA debe ser adoptada por personas y organizaciones de forma responsable ya que, únicamente incorporando principios éticos a las aplicaciones y procesos de IA, podemos construir sistemas basados en la confianza. Este concepto podemos enlazarlo con la llamada ‘good tech’, un principio que aboga por que las empresas no sean solo ‘éticas’ en el uso de la tecnología, sino que vayan más allá, transformando sus modelos de negocio, embebiendo en todas sus decisiones la consideración de cómo la tecnología puede llegar a impactar en la sociedad.

Como recapitulación, en estos dos últimos años, la tecnología ha demostrado su valor para responder a los retos vividos, pero aún queda mucho camino. Tenemos que impulsar aún más esta transformación para avanzar hacia una sociedad, unas organizaciones y empresas más resistentes, más sólidas, más inteligentes y mejor preparadas para el ahora y el mañana. Esto es lo que marcará las tendencias tecnológicas de los próximos años.

Artículo originalmente publicado en el Anuario Computing 2022

Computing 815